En las dependencias públicas saben que entre abril y mayo algo ocurre, ya que por causas desconocidas es cuando se dan renuncias y ceses, por lo que hay quienes tratan de sacudirse las malas vibras y adelantan las vacaciones o solicitan un permiso sin goce de sueldo; sin embargo, el que ha sido elegido por el dedo ejecutor no se escapa y en donde esté se le comunica que debe presentarse a entregar la oficina.

Aquí no es como en el sector privado, donde el anuncio de la baja se da con uno o dos meses de anticipación para no perturbar el orden de la empresa; en los distintos niveles de gobierno es cuestión de horas y en ocasiones es tan sorpresivo que apenas da tiempo para recoger los enseres personales, por lo que quien tiene un cargo debe estar preparado para ser relevado en cualquier momento.

Fue el caso hace unos ayeres de una funcionaria en educación pública, a quien le avisan que su jefe requiere de su presencia, acude en seguida y sólo hay un intercambio de palabras, al regresar su escritorio ya estaba ocupado. Al inquirir a esa persona qué hacía ahí, simplemente le dijo que minutos antes había sido designado, por lo que sólo acertó a pedirle que le permitiera sacar su bolso y una fotografía familiar.

El presidente municipal Juan Antonio Martín del Campo ordenó unos “enroques”, que en términos oficiales es una medida de protección con la esperanza de que el señalado pueda mejorar su desempeño. El director de panteones y el de atención ciudadana intercambiaron puestos, mientras que en la delegación de Cañada Honda nombró a Jorge Eduardo Sánchez en lugar de María de Jesús Díaz Marmolejo, de quien había varias quejas de los habitantes y que el propio alcalde reconoció que tenía informes sobre ese particular, sin embargo, la integró a la Oficina Ejecutiva.

Al mismo tiempo pidió su baja el director operativo de seguridad pública, Rubén Atilano de Lira, para integrarse a la policía estatal y en su lugar quedó Alfredo Martínez, por lo que su primer “torito” lo tiene en la Feria Nacional de San Marcos, sin duda una prueba de fuego.

El jueves 16, al día siguiente de las diligencias en el área municipal, el gobernador José Carlos Lozano de la Torre dio a conocer que el secretario de Desarrollo Económico, Rodolfo Esaú Garza de Vega, dimitirá para pasar a Pro México, que es un organismo federal dedicado a promover la atracción de inversión extranjera directa y las exportaciones de productos y servicios, así como la internacionalización de las empresas mexicanas.

Garza de Vega asumió la Sedec el 21 de marzo de 2013, en sustitución de Hipólito Treviño Lecea, es egresado del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y en Argentina se graduó en la carrera de Comercio Exterior. Se desconoce quién ocupará su lugar, pero el que llegue seguramente le corresponderá estar en el cierre de la administración.

El titular del Poder Ejecutivo anunció que en mayo habrá otros cambios, algunos al ser invitados por la federación y otros porque hace falta darle una sacudida en varias oficinas, todo como parte de mantener el ritmo de trabajo en lo que resta del sexenio.

Aunque pasa a segundo término los ajustes que se registran en donde estrenan jefe, los trastornos son comunes, ya que hay desplazamientos en distintas áreas que abarca inclusive a la secretaria particular, al chofer y al mensajero, por lo que todo mundo está a la expectativa y así permanecen por semanas hasta que prevalece la seguridad de que seguirán en su lugar, lo que es un arma de dos filos, porque de la misma manera que sirve como acicate, puede ser de desaliento, pero es parte de un guión no escrito.

QUE ASÍ SEA

Dispuesto a llevar a cabo un ejercicio diferente, el líder priista Francisco Guel Saldívar destacó que las campañas a diputados federales son de respeto y de propuesta e ideas claras de lo que necesita el país para consolidar el cambio que está en marcha.

Por lo anterior, reiteró que su partido no caerá en la guerra de lodo, aunque no resistió la tentación de darle un “raspón” a la “derecha”, al considerar que es parte de su bandera, ya que no tienen más recursos que el ataque, de ahí que los candidatos por los distritos 01, 02 y 03, Gregorio Zamarripa Delgado, María de los Ángeles Aguilera Ramírez y Jesús Ríos Alba, respectivamente, dediquen sus esfuerzos a plantear el proyecto legislativo para el trienio 2015-2018.

Guel Saldívar aseguró que se hará una amalgama de lo que plantean los ciudadanos y lo que ellos han articulado, para que llegado el momento se integre al plan nacional de trabajo del grupo parlamentario priista, de lo cual se tendrá con mayor claridad poco antes de que se efectúen las elecciones.

Pues ojalá que el dirigente mantenga la determinación de no enredarse en los dimes y diretes con los pares de otros partidos, algo que ha sido tan característico en los últimos meses y que en nada responde a lo que los ciudadanos esperan de los políticos. En lugar de hacer denuncias públicas, que las presenten ante la autoridad correspondiente, y hacerlas sólo cuando tengan pruebas, dado que hacer lo contrario no sólo denigra a la política, sino a quien utiliza estos métodos para hacerse publicidad.

Francisco Guel debe tener presente las palabras del presidente del CEN del PRI, César Camacho: “Hay que admitir, desde la política, que hay un hartazgo social que exige más resultados y menos discursos”, pronunciadas en febrero pasado en la toma de protesta de Adriana Fuentes como coordinadora nacional de Vinculación Empresarial y Emprendimiento.

La única vía para recuperar la confianza de la sociedad es actuar sin evasivas y decir la verdad por incómoda que sea, que bien explicada y reflexionada se agradecerá, ya que de nada sirve que por tal de ganar votos se engañe, que se prometa lo que de antemano se sabe que no se podrá cumplir o se garantice en poco tiempo lo que puede tardar dos o tres años.

Si en el Revolucionario Institucional eliminan de su léxico todo tipo de agresiones, obligarán a los demás a entrar en la misma dinámica, bajo el principio de que en una pelea tiene que haber quien conteste, y si éste se mantiene fuera del cuadrilátero, el otro no aguantará los rounds de sombra.

NO LE PERTURBA

Al aguascalentense Jesús Ortega Martínez no le asusta los obuses que recibe desde todas direcciones, pues en el medio en que está es el pan de cada día, aunque cada embestida la toma de quien viene. Seguramente debe ser molesto esquivar lo que llega, haya o no razón, máxime que como líder de la corriente mayoritaria del PRD es la perilla preferida.

Los últimos días ha salido a defender la posición del partido, ante las andanadas que hay por los helicópteros que utilizaron líderes y mandatarios estatales para el traslado al acto de juramento del candidato a la gubernatura de Michoacán, Silvano Aureoles, llegándose a pedir que se abra una investigación para saber si hubo uso de recursos públicos, ya que no basta con que el dirigente Carlos Navarrete pida perdón.

En El Universal se publicó en la columna “Bajo Reserva” un apartado con el título “El proletariado del helicóptero” y en diez líneas plantea: “Cuando un ciudadano miembro del ‘proletariado’ se levanta tarde y se le complica llegar a su trabajo toma su celular y pide que le manden un helicóptero. Al menos esa es la manera de hacer las cosas desde el punto de vista marxista moderno, cosa de echarle el ojo al argumentote don Jesús Ortega: un dirigente político no se ‘aburguesa’ por viajar en avión o utilizar helicópteros. Eso sí, hay que presentar los recibos del costo. Qué tanto escándalo por miserables 63 mil 143 pesos por la renta de un helicóptero para que el dirigente nacional del PRD, Carlos Navarrete, llegue a tiempo. Se puede ser burgués o proletario, pero nunca impuntual”.

El ingeniero Ortega Martínez está como en la casa del jabonero, por lo que mucho de lo que viene es de los desertores y otro poquito que le ponen ellos se tiene los ingredientes para una sopa amarga, que desde el año pasado es el platillo que más le ofrecen.

 

¡Participa con tu opinión!