CDMX.- Tener un carácter fuerte ayudó a José Manuel Figueroa a vencer desafíos como cuando su papá, Joan Sebastian, le decía que no era bueno para tocar la guitarra o cantar.
El intérprete de 47 años habló de una madurez que ha vivido, y de un cambio experimentado tras el deceso de El Rey del Jaripeo, como se le conocía al fallecido cantautor.
«Es parte de la juventud (los errores)», comentó sonriendo, «hay impulsos fuertes, como cualquier ser humano, creo que parte de ese impulso y ese carácter es el que me ayudó a luchar, a no darme por vencido frente a un maestro como Joan Sebastian cuando me decía que no tocaba bien la guitarra, que no cantaba bien.
«El carácter que llevo es el que me ayudó a quererme superar y demostrarle al viejo que esto es lo que amaba, entonces no me arrepiento de mi carácter ni me avergüenzo en ningún momento», declaró José Manuel.
También dijo que le ha tocado vivir momentos buenos y malos por culpa de su temperamento, pero los acepta.
El deceso de Joan, hace siete años, cambió la vida de José Manuel, pues confesó que en el pasado no le gustaba que lo ubicaran o lo presentaran como el hijo de Joan Sebastian pero, tras la ausencia de su papá, sabe que fue un error.
«Conforme va pasando el tiempo y pasan más los años del fallecimiento de mi padre, es cuando a lo mejor antes, en otra época de mi vida, sí me molestaba que me presentaran como el hijo de Joan; hoy en día que mi padre no está aquí y que aprecio realmente el monstruo que fue en la música, lo tan querido que es por la gente, hoy más que nunca me siento orgulloso de ser hijo de Joan Sebastian», declaró José Manuel. (María Fernanda Tellez Albarran/Agencia Reforma)