Por primera vez en 20 años, la NFL tiene a un bicampeón gracias a la victoria de los Kansas City Chiefs, quienes nuevamente se alzaron ante las adversidades y consiguieron levantar el Trofeo Vince Lombardi en uno de los mejores Super Bowls de los últimos años.

Gracias a la calidad de San Francisco y Kansas City en el juego ofensivo, se esperaba un duelo ofensivo desde los primeros minutos, pero el primer cuarto resultó sin puntos. Los 49ers comenzaron bien, y cuando estaban a punto de sumar al menos tres puntos, un balón suelto sobre Christian McCaffrey los dejó sin unidades.

Fue hasta el segundo cuarto cuando se rompió el cero, primero con un gol de campo de Jake Moody y luego con una jugada de engaño que Christian McCaffrey llevó hasta las diagonales, dándole una ventaja de 10-0 a los 49ers. Antes del descanso, los Chiefs sólo lograron tres puntos ante el dominio de San Francisco, que secó por completo a Mahomes durante la primera mitad del partido.

Para iniciar la segunda mitad, Mahomes fue interceptado, pero San Francisco dejó pasar la oportunidad de anotar. Como respuesta, Mahomes se sobrepuso y lideró a su equipo para anotar 10 puntos consecutivos, dando vuelta al marcador y lanzando su primer pase de anotación.

San Francisco respondió y Brock Purdy también tuvo su pase de anotación para darle una ventaja de tres a San Francisco después de fallar el punto extra. A partir de ese momento, el partido aumentó en tensión y ambos equipos anotaron un gol de campo. Faltando segundos en el reloj, los Chiefs anotaron un gol de campo y mandaron el partido al tiempo extra, el segundo en la historia del Super Bowl.

San Francisco tuvo la primera posesión del tiempo extra, avanzando hasta la zona roja de los Chiefs, pero en el momento crucial, Purdy no pudo conseguir los siete puntos y tuvo que conformarse sólo con un gol de campo. Patrick Mahomes entró al campo para buscar ganar el partido y en varias ocasiones evadió a la defensiva rival para instalarse en la zona de gol.

En la jugada del partido, Mahomes encontró solo a Mecole Hardman para conseguir el touchdown que le dio la victoria 22-25 a Kansas City, coronándose por segunda ocasión consecutiva como el monarca de la NFL, gracias en gran parte al talento de Mahomes y a la mente brillante de Andy Reid.