Ariadna Rotceh Barragán Lobo
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Agotados, lastimados e, incluso, sintiéndose ajenos a su propia vida, así es como se están sintiendo los trabajadores de la salud a estas alturas de la pandemia de Covid-19.

Tal como lo advirtió la titular de la División de Programas de Enfermería del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Fabiana Zepeda Arias, el sistema de salud para combatir el Covid-19 está al borde del colapso, y no sólo por la falta de camas, sino por la fatiga física y mental que presentan los trabajadores de la primera línea.

“Ya no quiero venir a trabajar. De verdad, termino súper cansada, adolorida de mi cara, la verdad es que me siento muy mal.

“Siento que no tengo vida propia, del cansancio que tengo sólo quiero llegar y dormir, y no saber nada de nada”, compartió una enfermera del Hospital de Infectología de La Raza, quien pidió omitir su nombre.

Y es que a los cuidados que requiere un paciente de Covid-19, a las enfermeras se le suma la cantidad de personas que tienen qué atender, en un turno de 8 horas en el caso del IMSS.

“Nos tocan 5 pacientes, uno de ellos es intubado y con ese paciente se lleva alrededor de dos horas, porque los tienes que mover y como están sedados, pues cuestan más trabajo. Hay qué cambiarles la ropa de cama, bañarlos, hidratarles la piel, hacerles sus protecciones de salientes óseas para evitar que se escaren, aspirarles las secreciones, y hasta se les cortan las uñas, se les peina y a los hombres se les afeita; se trata de que el paciente esté lo más cómodo que se pueda.

“Los 4 restantes también necesitan los cuidados, pero a veces se complican y terminas el turno con dos pacientes o más intubados y por ello a veces no tenemos la posibilidad de hidratarnos, alimentarnos o descansar, porque los pacientes se complican”, indicó.

Agregó que hay tres turnos en el hospital, matutino, vespertino y nocturno, siendo éste último el que menos personal tiene y al que más se le carga el trabajo, pues el promedio es de 8 pacientes por enfermero.

El nosocomio actualmente está ocupado en su totalidad y cuando una cama con ventilador queda libre ya sea por alta o defunción, inmediatamente se vuelve a ocupar.