CDMX.- Phil Collins se quedó sin batería.
A sus 70 años, el legendario rockstar británico, quien está a punto de iniciar la gira de despedida de Genesis, admite que no puede volver a tocar el instrumento que lo encumbró y ni siquiera sostener las baquetas, compromiso que delega en su hijo Nicholas, de 20.
“No (haré percusiones). No, me encantaría, pero, ya sabes, quiero decir que apenas puedo sostener una baqueta con esta mano, así que hay ciertas cosas físicas que se interponen en el camino.
“Tengo ligera discapacidad física, lo cual es muy frustrante porque me encantaría tocar ahí con mi hijo”, declaró el músico a BBC Breakfast.
En los últimos años, Collins ha padecido varios contratiempos de salud. Tuvo pérdida de audición, fruto de su actividad. Fue intervenido quirúrgicamente para corregirse unas vértebras dislocadas en el cuello, por tocar la batería; eso hizo que sus dedos perdieran sensibilidad, lo que afectó su sistema nervioso y, por ende, su destreza. Posteriormente, se operó de la columna.
A eso se le suman problemas de alcoholismo y conflictos maritales del pasado (tres divorcios y varios pleitos con sus ex mujeres), aunado a diabetes tipo 2 que reveló hace poco.
Por si fuera poco, una grave caída hizo que se fracturara un pie; eso le impide andar adecuadamente. (Staff/Agencia Reforma)