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La sequía en Aguascalientes es un desafío serio, pero con una planificación adecuada y la colaboración de todos los sectores, es posible mitigar sus efectos y asegurar un suministro de agua sostenible para el futuro, coincidieron en señalar expertos en una mesa de análisis sobre el agua.
El director de Planeación Técnica del Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes, Francisco López Jaramillo, y el investigador del Departamento de Química de la UAA, Roberto Rico, discutieron el impacto de la sequía y las posibles soluciones para mitigar sus efectos.
López Jaramillo destacó que la falta de lluvias ha afectado severamente a nivel nacional, lo que ha incrementado la demanda de servicios, incluido el agua potable, en una sociedad en crecimiento. Señaló que Aguascalientes depende principalmente de fuentes subterráneas de agua, lo que ofrece cierta seguridad, pero enfatizó la necesidad de reponer estos recursos a través de la infiltración de agua de lluvia.
Por su parte, el doctor Roberto Rico coincidió en la importancia de la recarga de acuíferos y resaltó la historia de la región, mencionando que Aguascalientes alguna vez fue conocido por su abundancia de agua. Subrayó que el crecimiento poblacional y la construcción en zonas de recarga complican la situación, y expresó la necesidad de implementar acciones para evitar que el déficit hídrico empeore.
Ambos expertos mencionaron la importancia de las iniciativas del Plan Maestro del Agua, que incluyen la instalación de tanques de almacenamiento de agua y la sustitución de pozos problemáticos por otros de mejor calidad.
López Jaramillo explicó que la profundidad de los pozos ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, llegando a los 500 o 600 metros, debido a la necesidad de alcanzar agua suficiente para la demanda creciente. Además, destacó que el nuevo modelo de distribución del agua busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mediante una mejor gestión y sectorización del suministro.
Rico, por su parte, enfatizó la importancia de proteger los acuíferos y ser estrictos en la gestión del uso del suelo para garantizar la recarga adecuada. También mencionó la posibilidad de utilizar tecnologías avanzadas para tratar el agua de manera más efectiva y la necesidad de una colaboración estrecha entre el gobierno y la ciudadanía.

«Ahora que hubo estos conflictos en el bosque de los Cobos, nosotros hemos apoyado siempre que esas zonas de recarga, por favor no construyan fraccionamientos, porque si no pues se meten con las cuestiones de las descargas y nos puede ir bastante mal.»

En cuanto a las soluciones a corto plazo, López Jaramillo mencionó que se están atendiendo las fugas de agua con mayor rapidez y eficiencia, comparado con la concesionaria anterior, lo que ha reducido el volumen de agua desperdiciada. Ambos expertos coincidieron en que es fundamental la responsabilidad compartida entre el gobierno y la ciudadanía para cuidar este recurso vital y garantizar su disponibilidad para las futuras generaciones.