El área frigorífica de la Fiscalía General del Estado se encuentra actualmente a su máxima capacidad, por lo que en breve comenzarán con los trámites correspondientes para mandar a la fosa común los 30 cadáveres que se encuentran de momento y que no han sido reclamados incluso desde hace medio año.

El director general de Investigación Pericial, Jorge Sosa Medina, detalló que los restos humanos que se encuentran depositados en la morgue, corresponden a personas de entre los 35 a 50 años, quienes perdieron la vida por causas multifactoriales, desde accidentes hasta por causas naturales.

El especialista forense explicó que de acuerdo a las normas establecidas por la Semarnat, los cuerpos que llegan a la Fiscalía y que permanecen sin identificar pueden permanecer tres meses en la morgue, sin embargo, la cámara de refrigeración con la que se dispone logra mantener los restos humanos hasta por un periodo de seis meses.

Actualmente, dicho espacio se encuentra a su máxima capacidad, por lo que se estará comenzando con el proceso correspondiente ante la Unidad de Investigación del Ministerio Público para que los cadáveres puedan ser liberados y finalmente depositados en la fosa común.

Desde el año pasado la FGE atendiendo las recomendaciones federales para que el proceso de identificación sobre personas desaparecidas pueda resultar más sencillo, se dispuso a depositar de manera individual cada cuerpo que salga de la morgue y no como hasta hace poco se hacía, donde eran enviados a las fosas entre tres y cuatro cuerpos. Durante el 2019, hubo 16 cuerpos que no fueron reclamados.

“Estamos saturados pero es normal por el paro que hubo de actividades en panteones y todo causado por el coronavirus que ha retrasado el proceso para depositar finalmente los cadáveres al panteón, pero generalmente estamos desahogados”, explicó.