Los que no desaprovechan la oportunidad son los comerciantes de los cruceros, los cuales salen de la noche a la mañana y en esta ocasión han surgido aquellos que se dedican a la venta de cubrebocas y gel antibacterial.

Esto también muestra la falta de capacidad de Regulación Sanitaria para hacer no sólo la inspección en establecimientos dedicados a esos giros que ahora reportan altas ventas y elevados precios, sino también a quienes los venden en la calle pero no garantizan su calidad.

Se trata de personas que en estos días han ido de un crucero a otro en busca de clientes que les han llegado a comprar un litro de gel antibacterial por 80 pesos y un paquete de cubrebocas, –sin especificar la cantidad–, por 150 pesos, el éxito fue relativo pero sí tuvieron ventas según lo constató El Heraldo.

En los últimos días se ha criticado a los negocios donde el precio del gel se ha incrementado y a decir de Regulación Sanitaria, cabe la posibilidad que algunos ni siquiera tengan la cantidad de alcohol que se requiere.

Lo que queda claro es que hay personas que siempre están en busca de la oportunidad de hacer negocio y logran hacerlo al recorrer cruceros para ofrecer la mercancía con más demanda del momento.

Pero también que los recorridos de inspección sanitaria como de control de precios en una época de contingencia, no se están realizando como corresponde, tal vez porque están ocupados en el control en distintas áreas y no a lo que se vive todos los días en las calles.