A dos semanas de arrancado el actual ciclo escolar, el DIF Estatal ha detectado distintas problemáticas psicosociales y emocionales en los estudiantes de secundaria que acuden de manera presencial a las instituciones educativas, las cuales son atendidas a través del Programa Juntos por la Vida con la red de psicólogos bajo tratamiento y acompañamiento, informó el director de Desarrollo Familiar y Atención al Adulto Mayor del DIF Estatal, Ernesto Ruiz Velasco de Lira.
El funcionario estatal detalló que el DIF en coordinación con el IEA trabaja con 100 psicólogos los cuales atienden en 112 escuelas secundarias y telesecundarias en sistema abierto y presencial, quienes han detectado entre los jóvenes un incremento en los síntomas de ansiedad, de depresión, además de que se ha agravado el sentimiento de soledad y abandono, así como un aumento en la violencia intrafamiliar tanto física, psicológica y verbal, lo que ha afectado en sus emociones, tras haber estado encerrados por mucho tiempo, por lo que se han refugiado en sus amistades y principalmente en las redes sociales.
Comentó que esta muestra se hizo con chicos de las zonas oriente, sur y norte de la ciudad, incluyendo Jesús María y los demás municipios del interior, “porque son casos y panoramas distintos, pero los síntomas si son comunes, además de que, en algunos, hemos visto el incremento del uso de drogas y de otras situaciones en todo el Estado”.
Estableció que, una vez detectada la problemática, lo que sigue es hacer un diagnóstico pormenorizado de todos los alumnos que están en las secundarias a las cuales están adscritos los psicólogos. En segundo lugar, detectar a aquellos que están en algún proceso de gravedad o que requieran alguna atención inmediata; y en tercer lugar, estos jóvenes serán sometidos a un proceso terapéutico de varia sesiones.
Aclaró que, en paralelo, el Programa Juntos por la Vida cuenta con una metodología de atención no solamente a los jóvenes sino también a los padres de familia, al personal docente de las secundarias y en caso de ser necesario al núcleo social que rodea la vida del joven. “Ese es un procedimiento y una metodología que tenemos establecida en este programa y se le da continuidad permanentemente a través de la prevención, la evaluación y el seguimiento de cada uno de los casos”.