Martha Alicia Martínez Paredes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, afirmó que no importa cuándo se programe en el Pleno la discusión de la reforma electoral, su bancada votará en contra del dictamen que Morena presentó y aprobó ayer en comisiones con el voto de sus aliados.

Moreno anunció también que desde el tricolor impulsarán la ley reglamentaria para los Gobiernos de coalición, en un esfuerzo encaminado a restituir la fortaleza del sistema político bajo nuevas pautas.

Luego de que el coordinador de Morena, Ignacio Mier, pospuso para el próximo 6 de diciembre la discusión de la reforma electoral en materia constitucional, Moreno adelantó que su bancada rechazará esta y cualquier propuesta que dañe a las autoridades electorales.

«Esa será la posición de nuestro partido, de nuestros legislares, así se mueva (la discusión de la reforma) unos días, dos días, una semana, esa será la posición del PRI, porque conocemos la propuesta», indicó.

Moreno sostuvo que lo importante para su partido y para su bancada es defender al Instituto Nacional Electoral (INE) y al Tribunal Federal Electoral y garantizar que no se les reste facultades ni autonomía.

Reiteró que la reforma electoral no es un tema prioritario para el País, porque hoy lo importante es resolver temas de seguridad, salud y educación.

Señaló que los discursos de polarización no les han permitido construir, avanzar y dar resultados a favor de la sociedad.

Sobre los Gobiernos de coalición, el priista dijo que la propuesta que presentarán tiene como objetivo construir un andamiaje sólido que transforme las coaliciones electorales y legislativas en alianzas de Gobierno.

«Con esta iniciativa lo que queremos es construir un andamiaje sólido, que transforme las coaliciones electorales, también las coaliciones legislativas en coaliciones de Gobierno, y que proyecte al Gabinete una figura de responsabilidad jurídica política, así como la capacidad de podernos coaligar y de ir juntos», informó.

El priista afirmó que México enfrenta la urgente necesidad de inaugurar un nuevo régimen político que deje atrás el presidencialismo, sobre todo aquel que resulta autoritario.

«México vive una urgente necesidad de inaugurar una nueva etapa política, un régimen político que se fortalezca con el cumplimiento de los ciudadanos, una nueva etapa y, hay que decirlo, que deje atrás el presidencialismo, ese presidencialismo autoritario que lastima, que no genera condiciones de competencia», agregó.