El Heraldo visitó las 3 terminales del servicio de transporte público urbano que actualmente operan, donde encontró que, a 60 días de haber comprometido cambios sustanciales, sobran las deficiencias y faltan los pasajeros.

RECARGAS

De las 3 terminales, sólo la Barberena Vega, situada al oriente de la ciudad, tiene en funciones la taquilla para adquirir o recargar la tarjeta de prepago.

BICIESTACIONAMIENTO

El espacio destinado para aparcar bicicletas está cerrado en la terminales Sur y Negritos.

TERMINAL SUR (Mahatma Gandhi)

En el espacio destinado para que puedan estacionarse combis, taxis y vehículos de emergencia, sólo hay vehículos particulares.

El área comercial no cuenta con ningún establecimiento, pese a que ha pasado más de un año desde su inauguración, en su lugar hay un puesto de tacos de canasta a las afueras, que es socorrido por los choferes de transporte y el poco personal de dicha terminal.

Los 9 andenes de la terminal Sur lucen vacíos, ahí no hay quién indique la próxima hora de salida, los camiones bajan a las personas antes de entrar a la terminal y pocos entran, pues no le encuentran beneficio alguno, además hay varias paradas cerca.

TERMINAL PONIENTE (Negritos)

Aún pueden observarse insumos nuevos y choferes que se encontraban en el sitio reconocen que faltan muchas cosas, entre ellas personas en la terminal.

El área destinada a combis sí alberga transporte colectivo foráneo, lo que no tiene son pasajeros.

Si un usuario llega a la Terminal Poniente y desea ir al Centro tiene que cruzar la carretera y tomar el camión en una terracería, acondicionada con un pedazo de banqueta, pues en Negritos sólo entran las rutas que van «más al poniente».

TERMINAL ORIENTE (Barberena Vega)

De las 3 terminales, es la que registra salidas de autobuses más frecuentes, pero no hay un pasaje nutrido, pese al esfuerzo de la ruta alimentadora.

Falta capacitación para el uso de los andenes, pues algunos autobuses se estacionan lejos de la banqueta y termina causando dificultad para el ascenso y descenso.

A pesar de que hay mayor control y más personas, los encargados desconocen los horarios de las rutas que llegan ahí, 48 y 23.

En las 3 terminales, la gran mayoría de las rutas sólo ingresan en un trayecto del recorrido, ya sea en la ida o en la vuelta, lo que complica que sean un punto de transbordo para los pasajeros. Por ejemplo, la ruta 48, con destino a Haciendas, no ingresa a la Terminal Oriente, sólo lo hace cuando ya viene de regreso.