La suspensión de la Feria Nacional de San Marcos provocó una serie de problemas a los adquirientes de boletos para los espectáculos que se presentarían en el Palenque y a los comerciantes locales y fuereños que pagaron por adelantado para tener seguro su lugar, al diferirles el reembolso de su dinero con el argumento de que podría llevarse a cabo la verbena en noviembre.

Aunque a nadie le gusta perder no puede cargarse el paquete al público, por lo que el Patronato de la Feria y la empresa del Palenque están obligados a cumplir, sin demora ni pretexto alguno, la devolución de esos recursos.

La razón está del lado de los compradores por el simple hecho que la compra o pago se hizo para una fecha fija, por lo que si por un motivo ajeno a ellos se difiere están en su derecho de exigir que se les reintegre y sin ninguna condición, y menos con una cantidad inferior por el manejo que se hizo.

En este sentido la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) está obligada a intervenir para que se atienda y se cumpla esa exigencia, fijando una fecha para que se realice y en caso de que no sea así se aplique las sanciones que corresponda.

Lo que se vive hoy es totalmente diferente a lo registrado en 2009, año en que también se suspendió la Feria, porque entonces se anunció de manera precisa que se cancelaba, y aunque hubo quejas porque no se hizo con la agilidad esperada, a final de cuentas se regresó la cantidad que cada quien pagó.

En el Patronato se analiza la manera de hacer la devolución de lo que obtuvo por la renta del pedazo de pavimento que anualmente alquila a los comerciantes, análisis que sale sobrando puesto que si en abril no hubo festejos tendría que haberse entregado a la mayor brevedad el capital, y si en noviembre se lleva a cabo entonces los interesados volverán a tramitar el permiso.

En similares condiciones están los compradores de boletos para la variedad artística del Palenque, lo que de haber intervenido la Profeco desde un principio se habría agilizado el procedimiento, pero por alguna causa se mantuvo al margen.

Aunque se diga que el Secretario de Turismo y al alimón presidente del Patronato “ha mostrado buena voluntad para la devolución”, lo cierto es que esto podría ser factible para finales de este mes o principios de julio, lo que es un despropósito ya que habrán pasado casi cuatro meses que se hizo el depósito.

También resulta extraño que “no se tiene estimada la bolsa económica que el Patronato de la Feria podría disponer para hacer la devolución”, según el diputado Heder Guzmán Espejel, quien funge como representante del Congreso ante el Consejo Consultivo del propio organismo, puesto que es algo elemental en cualquier contabilidad tener registros de ingresos y egresos.

Si antes de que termine el año existen las condiciones para llevar a cabo la verbena de San Marcos o que en noviembre ésta se empalme con la Feria de las Calaveras, eso ya es otro cantar, por lo pronto es obligada la restitución de lo entregado por los ciudadanos.

NO PUDO FESTEJAR

El diputado Sergio Augusto López Ramírez no alcanzó a deleitarse con la reforma de su autoría que fue aprobada por el pleno del Congreso, al recriminarle un activista social que su contenido es una inutilidad puesto que es algo que está previsto en la propia legislación de protección a los animales en el estado.

Independientemente del mal sabor de boca que deja en los defensores del reino animal, por enésima ocasión su consentimiento volvió a colocar en tela de juicio a diputados y diputadas, que aprueban sin investigar, ya que si lo hubieran hecho se habrían dado cuenta que ya existían las condiciones jurídicas para prevalecer esa protección.

El pasado 11 de junio fue avalada la reforma a la Ley de Protección a los Animales que presentó López Ramírez y la cual prohíbe el uso intencional de juegos pirotécnicos en animales, con la intención de provocarles la muerte, mutilación o cualquier daño. El promovente aseguró que con esta iniciativa se pretende hacer una reflexión entre la población y le da voz a los ciudadanos que acusan de maltrato a los animales con el uso de la pirotecnia.

El mismo día el activista Felipe Márquez Muñoz afirmó que es una reforma estéril, puesto que el maltrato ya está prohibido y si el propósito era sancionar con más dureza este tipo de situaciones, habría bastado con hacer unos agregados a la parte de las sanciones en general de la crueldad animal, “no nada más del uso de la pirotecnia”, al considerar que es tanto como decir “no puedes utilizar pirotecnia con los niños, claro que por sentido común no puede ser”.

Consideró que lo único rescatable de la iniciativa es que quien utilice pirotecnia en los animales se hará acreedor a una multa de 40 mil pesos, porque en la Ley respectiva estipula sanciones muy laxas, lo que en lo sucesivo hará reflexionar a quienes les gusta divertirse colocando algún artefacto explosivo en los lomos del animal, que ante los estallidos corre despavorido lo que pone en serio peligro su vida y lo deja en estado intranquilo por un tiempo.

Márquez Muñoz consideró que la iniciativa de Sergio Augusto López Ramírez “fue un poco más sacada con la intención de generar números para el trabajo legislativo del diputado, que con una verdadera intención de ayudar a los animales. Nos hemos dado cuenta que las iniciativas que se han estado lanzando últimamente, específicamente de la bancada del Partido Verde Ecologista de México, han sido un poco como de relleno”.

La cuestión radica que en el pleno del Congreso aprueba documentos de esas características sin llevar a cabo una investigación que determine su objetividad, además que los expone a que vengan las recriminaciones no sólo para su iniciador sino para todos los demás, que cargan con el descrédito.

La Asociación Humane Society  International, de la que forma parte Felipe Márquez, ha participado con López Ramírez y su grupo de asesores para el fortalecimiento de las iniciativas que presenta, pero su opinión se queda en el escritorio, por lo que los exhortó a ser más receptivos y realmente trabajar juntos a favor de la tranquilidad de los animales, con lo que estarán cumpliendo el papel que desempeñan en el Congreso.

IMPACTO AMIBIENTAL

Un juego horrendo es el que llevan a cabo todos aquellos y aquellas que atentan contra el medio ambiente, al mutilar o desaparecer espacios verdes en aras de una mal entendida modernidad. La arboleda que había en lo que fue el nuevo balneario Ojocaliente sucumbió para dar paso a un centro comercial y al mismo tiempo, con incendios que nadie sabe quien los provoca están por acabar con la mezquitera del parque La Pona, que es lo último que queda del antiguo Aguascalientes. Más recientemente, el parque ecológico de Cobos es objeto de amenazas de construir en sus cercanías, lo que de ocurrir sería el principio de una invasión urbana. El 5 de junio de 2019 el gobernador Martín Orozco Sandoval decretó como área natural protegida al Bosque de Cobos-Parga, con lo que se pretende preservar de manera natural y permanente un área natural de 176 hectáreas, donde hay 120 especies, como mezquites, huisaches y nopaleras, además conviven 60 especies animales, entre ellas polinizadores como las abejas, vitales para la supervivencia de la vida en general. El mandatario dijo que también se conserva un espacio de recarga natural de vital importancia para la entidad que ayuda a la purificación del aire, la regulación del clima y la retención de los suelos, y como parte fundamental es que no se permitirá ningún tipo de urbanización o construcción, sino que se pretende que el espacio sea para beneficio de toda la población, la investigación y la conservación. Pues hay denuncias que en las cercanías de Cobos se intenta llevar a cabo unas obras que pondrían en peligro el lugar, ya que sería el inicio de atacarlo paso a paso, pese al Decreto, por lo que los defensores del lugar deben estar muy atentos para que no suceda.