Antonio Baranda y César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Después de tres años de sembrar la violencia en Guanajuato, José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, jefe del Cártel de Santa Rosa de Lima, fue capturado la madrugada de ayer en el Municipio de Juventino Rosas, uno de los bastiones del líder huachicolero.
Tan sólo entre 2017, año que “El Marro” asumió el liderazgo de la organización criminal, y lo que va de 2020, se registraron en la entidad más de 10 mil homicidios dolosos, la mayoría asociados a disputas por el control de plazas y ajustes de cuentas.
La operación del Cártel de Santa Rosa y su cruenta disputa con el Cártel Jalisco Nueva Generación, dispararon la violencia en Guanajuato en los últimos años.
De acuerdo con cifras del secretariado ejecutivo del SNSP, en 2017 hubo mil 423 víctimas de homicidio doloso. En octubre de ese año “El Marro” le declaró la guerra al CJNG. Al año siguiente la cifra de víctimas se disparó a 3 mil 290.
En 2019, año que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador arreció el combate al huachicol y desplegó un operativo especial para dar con “El Marro” y debilitar a su Cártel, la violencia volvió a subir y se registraron 3 mil 540 víctimas de homicidio doloso.
Este año, a pesar del despliegue de más de 20 mil elementos locales y federales. Entre enero y junio sumaron 2 mil 293 víctimas de homicidio doloso, cifra récord para un primer semestre en Guanajuato.
Ayer, tras la captura de “El Marro” junto con ocho miembros del Cártel, incluido su jefe de seguridad o lugarteniente identificado como Sergio, “El Cebollo”, el Ejército y la Guardia Nacional cerraron la carretera estatal Celaya-Juventino Rosas e intensificaron sus patrullajes ante una posible reacción violenta.