Y de regalo: César Duarte

Abel Barajas y Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La captura del ex Gobernador de Chihuahua, César Duarte, llegó como regalo al gobierno mexicano.
Alguaciles federales de Estados Unidos lo detuvieron ayer en Miami, Florida, al ex mandatario priista que era buscado por decenas de casos de corrupción en México, entre ellos el de un desvío de 250 millones de pesos a las campañas del PRI.
Contra Duarte se han librado por lo menos 21 órdenes de aprehensión, desde que en octubre de 2016 concluyó su mandato, de las cuales 20 corresponden al fuero común y una a la jurisdicción federal.
Las autoridades mexicanas tenían conocimiento de que el ex mandatario radicaba por lo menos desde hace dos años en Miami, Florida, aunque aparentemente antes vivió en Texas.
México había solicitado la extradición para que responda en principio por una acusación de desvío de 96.6 millones de pesos de recursos públicos en favor de dos de sus empresas.
Lo anterior, de acuerdo con la orden para detener con fines de extradición a Duarte, librada el pasado 24 de abril por John F. Robbenhaar, juez de la Corte para el Distrito de Nuevo México, con sede en Albuquerque.
México pidió la extradición con base en una orden de aprehensión girada el 8 de octubre de 2019 por la jueza local María Alejandra Ramos Durán, por los delitos de peculado y Asociación delictuosa, que el Código Penal de Chihuahua sanciona con penas máximas de nueve y doce años de cárcel, respectivamente.
La fiscalía federal en Nuevo México detalló que, entre junio de 2011 y noviembre de 2014, el estado de Chihuahua transfirió 96.6 millones de pesos a las empresas Unión Ganadera Regional División del Norte del Estado de Chihuahua, así como Financiera de la división del Norte SOFOM, de las cuales Duarte era accionista mayoritario.
Algunas de las transferencias se hicieron desde la “cuenta deudora”, para gastos de emergencia del Estado, lo que permitía liberar el dinero rápidamente y sin justificar.