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Agencia Reforma

MONTERREY, N L.-La próxima frontera del seguimiento de la salud en el hogar estará… en los toilets.
Investigadores y empresas están desarrollando inodoros de alta tecnología que van más allá de agregar altavoces inteligentes o un asiento con calefacción, ahora están diseñados para detectar signos de enfermedades gastrointestinales, controlar la presión arterial o indicarle que necesita comer más pescado, todo desde la comodidad de su “trono personal”, destacó The Wall Street Journal.
Los médicos han usado durante mucho tiempo muestras de heces y orina para obtener pistas sobre la salud de las personas, pero ha habido un interés renovado en los últimos años a medida que los científicos comienzan a comprender mejor cómo los microbios en el intestino influyen en la salud, indicó el Journal.
Algunos toilets inteligentes están diseñados para ayudar a los médicos a monitorear a los pacientes con afecciones crónicas o un mayor riesgo de ciertas enfermedades, mientras que otras empresas tienen como objetivo vender los inodoros, con etiquetas de precio de cientos o miles de dólares, directamente a los consumidores como una herramienta para rastrear o mejorar su propia salud y bienestar.
Investigadores de la Facultad de Medicina de Stanford han equipado una taza de inodoro con cámaras y han entrenado un algoritmo de aprendizaje de máquinas para analizar los desechos en una tabla de diagnóstico.
El toilet también puede rastrear el flujo, color y volumen de la orina. Está equipado con una tira reactiva de orina similar a una prueba de embarazo que detecta moléculas específicas que pueden proporcionar información sobre la salud de una persona.
Para diferenciar a los usuarios, el inodoro tiene tanto un escaneo de huellas dactilares cuando una persona tira de la cadena como un escaneo de las características de su ano, o una huella anal.
El equipo de Stanford ha firmado un acuerdo con Izen, fabricante coreano de inodoros, para fabricar el toilet.
El Journal destacó que otro prototipo de inodoro inteligente desarrollado en la Universidad de Duke también implementa cámaras y aprendizaje de máquinas para analizar los desechos después de que se han descargado.
Utiliza otros sensores para capturar la consistencia, la presencia de sangre y proteínas específicas, y extrae un pequeño frasco de heces que puede enviarse a un laboratorio para su posterior análisis.
El inodoro inteligente, junto con otros en desarrollo, está diseñado para conectarse con una aplicación en el teléfono de una persona.