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Agencia Reforma

WASHINGTON DC, EU.-En enero de este año, Donald Trump libró un juicio político, pero en unos meses perderá la protección que le brinda la Casa Blanca y encarará a la Justicia en varios frentes.
Al menos dos investigaciones criminales persisten en su contra en Nueva York, a cargo de fiscales que le podrían otorgar cargos por irregularidades en sus negocios.
En una investigación retomada por el fiscal del distrito de Manhattan, Cyrus Vance, el ex abogado del Presidente, Michael Cohen, declaró que se coordinó con el “Individuo-1” en 2016 para hacer un pago de 130 mil dólares a la actriz porno Stormy Daniels con el fin de silenciar una relación que tuvo en 2006 con Trump.
El pago, que fue registrado como “gasto legal”, fue realizado para mejorar la imagen del entonces candidato republicano, por lo que podría considerarse una donación de campaña realizada ilegalmente.
Por su parte, la Fiscal de Nueva York, Letitia James, ha exigido ver los impuestos del Presidente en un aparente caso de fraude, y acusa a la Organización Trump por inflar el precio de sus activos para obtener préstamos y beneficios fiscales.
La investigación ha avanzado al grado de entrevistar a un hijo del Mandatario, Eric Trump.
Además, Robert Mueller, el fiscal especial que investigó la injerencia rusa en las elecciones de Estados Unidos, reconoció que el Presidente podría enfrentar cargos de obstrucción de justicia una vez que abandone el cargo.
Y sus problemas no terminan ahí. Trump enfrenta el plazo para pagar una deuda de 421 millones de dólares que contrajo antes de entrar a la Presidencia, y una auditoría fiscal en proceso podría costarle más de 100 millones de dólares.