Paula Ruiz                                       
Agencia Reforma

MONTERREY, NL. -Producir su espectáculo Icónica, que estrenará en febrero en el Auditorio Nacional y presentará en Monterrey en marzo, le dio la posibilidad a Yuri de evocar la nostalgia de los 80 y 90, abrir su clóset y darse cuenta que a sus 60 años le quedan los vestuarios originales que usó en sus inicios, pero sobre todo la hizo reencontrarse con las Yuri del pasado.

Después de terminar la gira que hizo con Cristian Castro por Estados Unidos y México, luego de que «El Gallito Feliz» decidió dejarla abruptamente, la jarocha se dio a la tarea de idear un nuevo espectáculo para ella sola.

«En junio terminé mi gira con Cristian, me fui 20 días de vacaciones con mi esposo y mi hija. Traía mi famosa libretita que llevo a todos lados para ver qué se me ocurría, qué veía, qué me inspiraba. Mi marido (Rodrigo) me dijo: ‘No te rompas la cabeza, regresa a tu esencia, a tus orígenes, de cuando naciste artísticamente’, le dije, ‘ya estoy muy vieja para esas cosas, ya pasaron cuarenta y tantos años de carrera ¡olvídate!'», contó la artista que traerá Icónica el 15 de marzo a la Arena Monterrey.

La cantante se reunió con los presidentes de sus clubes de fans a quienes les preguntó por qué la considerarían una cantante Icónica.

Le llovieron respuestas: porque después de cuatro décadas de carrera se mantiene vigente; como artista sabe reinventarse; sus vestuarios fueron icónicos, igual que sus cambios de look, y en series como la de Luis Miguel y Gloria Trevi fue mencionada.

«De ahí me metí a la bodega donde guardo mi vestuario, desde lo más antiguo, me encontré con la ropa que usé en los videos ‘¿Qué Te Pasa?’, ‘Hombres al Borde de un Ataque de Celos’, la que usé en mi primer Siempre en Domingo, a los 14 años.

Una vez que se midió los vestuarios, Yuri descubrió que aún le quedan, lo que fue una sorpresa para ella y su equipo de trabajo.

En cuanto a la música, Yuri pretende que sus canciones suenen como el público las escuchó en sus discos.

Su productor musical se encargó de buscar por cielo, mar y tierra un teclado de la década de los 80 para reproducir los mismos sonidos de entonces.