Froylán Escobar
Agencia Reforma

CDMX.- Alegre, fuerte y accesible fue como Silvia Pinal arribó a su casa la tarde de ayer, luego de estar hospitalizada durante cuatro noches.
Pasadas las 15:00 horas, la Diva del Cine Mexicano salió del nosocomio en el sur de la Ciudad de México con una sonrisa de oreja a oreja. Aclaró que su salud está mejor que nunca.
“El motivo es que me enfermé, me dolía la panza y la espalda, por eso el doctor me dijo que me tenía que hacer unos análisis para ver qué es lo que íbamos a atacar.
“Todo salió muy bien, fue un estudio que me tenía que hacer, me siento muy bien, bendito sea Dios y estoy sana”, afirmó en entrevista.
La actriz, quien recientemente trabajó en la telenovela de Mi Marido Tiene Familia, negó que su visita al doctor haya sido como consecuencia del injerto de unos polímeros (plástico) en su cara, como se dio a conocer en una revista esta semana.
Pinal comentó que su familia estuvo muy al pendiente de su estado de salud.
Quienes la visitaron fueron sus hijos Luis Enrique y Alejandra Guzmán, así como Sylvia Pasquel; de manera telefónica se comunicaron su bisnieta Michelle Salas y su nieta Frida Sofía, hija de la rockera.
Quien no le habló, según dijo, fue Enrique Guzmán.
“Estoy segura que estuvo pendiente”, expresó, entre risas.
Respecto a su recuperación, Pinal sostuvo que continuará tomando sus antibióticos y vitaminas; debe cuidar su alimentación.
“Tengo que llevar una dieta más rigurosa, tengo que portarme mejor”, dijo.
Bromeó que los doctores que la atendieron en el hospital estaban muy guapos y que, en caso de algún problema, cuenta con un médico que la pueda auxiliar de inmediato.