El 2 de junio de 2024 se presentará una oportunidad crucial para los votantes mexicanos. A treinta años de la elección de 1994, que registró la participación más alta en la historia de México y especialmente en el estado de Aguascalientes, los expertos enfatizan la relevancia de acudir a las urnas para decidir el futuro del país.

Oscar López Velarde, participante en los diálogos por la paz en Chiapas y testigo de la transformación política a lo largo de estas tres décadas, compartió sus reflexiones sobre los eventos que han moldeado la política mexicana y la percepción ciudadana. Recordó cómo la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el levantamiento zapatista en Chiapas en 1994 revelaron las profundas desigualdades aún vigentes en el país, pese a las promesas de progreso hacia el primer mundo.

El asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, otro evento trascendente de aquel año, catalizó un cambio radical en la conciencia política nacional. Según López Velarde, este trágico suceso junto con el despertar social que provocó, resalta la influencia del narcotráfico en la política, un tema que hoy se ve con mayor claridad.

López Velarde destacó la elección de 1994 como un punto de inflexión debido a su alta participación ciudadana, que alcanzó cifras sin precedentes. Este fenómeno demostró que el pueblo mexicano es capaz de movilizarse en masa para influir en el rumbo del país. Así, subrayó la importancia de que esta actitud se repita en las próximas elecciones, especialmente en un contexto donde los retos son aún mayores.

A 30 años de ese histórico momento, López Velarde advirtió que los desafíos no solo persisten, sino que han escalado, particularmente en temas de narcotráfico, corrupción e inseguridad, aspectos que amenazan la estabilidad y el progreso social del país. Estos problemas deberían ser un llamado a la acción para los votantes, especialmente para los jóvenes, cuyo desinterés podría comprometer la efectividad del proceso democrático.

Además, apuntó a la necesidad de que los jóvenes, quienes ahora representan el 54% del padrón electoral, reconozcan la importancia de su participación para moldear el futuro.

Al aproximarse el 2 de junio de 2024, López Velarde instó a todos los ciudadanos a no quedarse al margen y a participar activamente en las elecciones, recordando que su voto tiene el poder de transformar la nación. Con la mirada puesta en superar las cifras de 1994, la meta es clara: alcanzar una participación que refleje el compromiso de los mexicanos con su democracia y su desarrollo como país.