Una de las respuestas más complejas, se deriva de una de las preguntas más complejas. Siendo así, que prácticamente el 85% del mundo, se encuentra a la espera de poder contar con una fecha que les permita recobrar la esperanza emocional sobre la reincorporación de actividades y el regreso a la vida que conocíamos como “normal”. Lo interesante de todo esto, resulta ser que quizá ahora estemos frente a una situación que nos obligará a redefinir esa normalidad dentro de nuestra vida.
Si analizamos las consecuencias de este fenómeno y abordamos primeramente el tema de la vida económica, podremos concluir que esta pandemia exigirá la actividad de millones y millones de personas que estarán haciendo hasta lo imposible por mantener y/o superar su nivel de vida, siendo que esto implicará llevar alimentos, dotar de servicios un hogar y dar cumplimiento a deudas y obligaciones que se tenían contratadas y/o estimadas; sin embargo, algunas de las prioridades económicas darán lugar a una auténtica crisis económica o a una redistribución de las necesidades humanas.
Los países que eran considerados como motores de la economía internacional, hoy están paralizados y detienen todas sus transacciones internacionales, aunado a ello existían algunas ciudades que presumían “nunca dormían, siendo que hoy se encuentran solitarias y cerradas sin posibilidad de acceso. Bajo esta perspectiva, las naciones deberán poner en marcha auténticos planes de recuperación económica que permitan el flujo de los recursos, aunque, por otra parte, la situación nos ha demostrado que la riqueza monetaria empieza a perder valor si se compara frente a la salud y a la compañía de nuestros seres queridos.
Hoy más que nunca, todos valoramos lo que significa un abrazo a nuestros padres, hermanos, sobrinos o simplemente un abrazo cordial a nuestros amigos; siendo que de igual manera nos hemos convencido sobre la importancia de la amistad y la convivencia diaria con las personas que nos rodean. Frente a esta situación, estamos deseosos de poder abrazar a nuestros familiares, reunirnos con nuestros amigos y cambiar nuestras prioridades para comprender que no podemos controlar nuestro entorno y debemos comenzar a disfrutar más de ello siendo felices día a día.

Quizá lo que conocíamos como vida “normal” no era tan normal y ahora tocará reinventar nuestras vidas, reinventar nuestros gustos, reinventar nuestros deseos, reinventar nuestros negocios e inclusive reinventar nuestra propia personalidad. De manera que asignaremos nuevos roles, tareas y situaciones para afrontar una vida en la que se requiere, ante todo, mucha entereza e inteligencia emocional. Llegó el momento de ser buenos, de ser nobles, de dejar a un lado las apariencias y convencionalismos sociales para afrontar el reto y transformar las crisis en oportunidades.
Quizá, bajo esta óptica, nuestra vida normal está a la vuelta de la esquina. Hoy ya no se trata de esperar que nuestro gobierno continúe con esa actitud tan deplorable y vivamos esperanzados en que se declare una contingencia, sino se trata de recuperar nuestra tranquilidad y nuestra entereza como mexicanos.
Deseo de todo corazón que ustedes y sus familias se encuentren bien, les pido se cuiden y nos cuidemos para que juntos salgamos más fuertes como aguascalentenses y como mexicanos.

Correo: davidreynoso@sapiensiuventus.com
Twitter: @davidrrr