Han transcurrido días, semanas, meses de pandemia por COVID-19 y autoridades del sector salud federal no han salido a dar respuesta a las tantas dudas, inconformidades y mitos que se han creado en torno a la operación de los hospitales de ese nivel, como son el Seguro Social y el ISSSTE, aunque particularmente se ha señalado que en el IMSS es donde además de insumos, se carece de medicamento para tratar las emergencias de pacientes con el virus SARS-CoV-2.
En días pasados alzó la voz un grupo de médicos que brindan atención a pesar de las deficiencias, en el Hospital General de Zona Número 1 del IMSS, advirtiendo la escasez de medicamento relajante que se requiere cuando se tiene que intubar a un paciente, por citar sólo un ejemplo, ante lo cual, de parte de la delegación, sólo se intentó “aclarar” que era falsa esa situación, no obstante, el personal de salud que está en la primera línea de atención insiste en que es la realidad, pero también lo confirman familiares de pacientes internados e inclusive personas que ya fueron dados de alta después de estar encamados.
CONFIRMAN EN REDES. No fue necesario buscar a los ciudadanos que criticaron esta situación que se padece en el Hospital COVID del IMSS número 1, pues a través de los mensajes de lectores de El Heraldo en respuesta a la nota publicada en las redes sociales, señalaron: “así es, no hay medicamentos y entre médicos y enfermeros lo compran para los trabajadores del IMSS que están hospitalizados y graves, por favor hagan algo”.
En la nota los médicos solicitan donativos de la comunidad, mediante el depósito a una cuenta bancaria para, de ser necesario, comprar la medicina que se requiere, sobre lo que otro lector sugirió: “excelente, le damos el apoyo y haré lo mismo, es una vergüenza que siendo hospitales federales, estén tan limitados en presupuesto, para los que laboran ahí les limiten tanto”.
MANOS ATADAS. La gran mayoría de los 358 comentarios publicados por lectores versaban en el mismo tono y la crítica se dio para las autoridades federales por dejar de lado esta demanda recurrente de derechohabientes y médicos, pues ni con la visita reciente del director general, Zoé Robledo se ha logrado avanzar, en tanto que localmente, los administrativos aseguran estar atados de manos, dado que todas las repuestas deben llegar desde el nivel central.