En Aguascalientes no se desarrolla la vivienda vertical en todo su potencial porque los códigos en la materia ni siquiera contemplan ese modelo y por lo tanto no lo incentivan, señaló el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda, Axel Espinosa Teubel.
Dijo que falta todavía mucho para que esa modalidad de vivienda se extienda en la entidad, a pesar de que por varios años se ha hablado de generar reglas claras que permitan su edificación en la capital del estado.
Todo ha sido de “espaldarazo”, pero nada está previsto en los códigos Municipal y Estatal, de tal forma que al día de hoy se exige la misma proporción de áreas de donación para un condominio horizontal que uno vertical.
Es decir, si un desarrollador desea construir una torre de ochenta departamentos en un terreno de tres mil metros cuadrados, el Municipio le exigirá el donativo de un área de aproximadamente 800 metros del predio, lo cual no tendría sentido.
Otro punto que inhibe cualquier intento en ese sentido es el cobro por concepto de conexión a la red hidráulica, pues el monto de los derechos es igual si se construye fuera de la ciudad, que si la obra se ubica en un predio citadino que literalmente ya tiene red y está a disposición a pie de lote.
En conclusión, dijo, hacen falta reformas a la normatividad en la materia, tanto del Municipio como del Estado, para que realmente se fomente y se le dé más cabida a la vivienda vertical, como una alternativa para el desarrollo de espacios habitables en la ciudad.
Y es que si hay interés de construir un edificio de departamentos en un terreno de menor dimensión, cómo para qué le va a servir al Municipio un predio de 500 metros cuadrados en la mancha urbana, cuestionó el empresario, al tiempo de reiterar que no puede aplicarse la misma regla para un condominio vertical que horizontal, ni para una ubicación en la orilla de la ciudad o al centro citadino.
En materia de mercado, Espinosa Teubel dijo que la vivienda vertical es un tema de mercado, tanto por el encarecimiento de la tierra, como por el crecimiento de la ciudad, de tal manera que puede ser viable siempre y cuando haya reglas específicas y que incentiven su impulso.