Hasta ahora ha sido imposible dar fin al fenómeno de viviendas abandonadas principalmente en los municipios de Aguascalientes y San Francisco de los Romo, aunque de esto no se ha podido escapar Jesús María pero en menor proporción, manifestó el secretario de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial (Seguot), Armando Roque Cruz.
Este problema se ha dado porque durante los 2 pasados sexenios federales se impulsó de más la construcción de vivienda, la meta que se tenía en aquellos tiempos era de 1 millón de casas nuevas al año, mismas que se lograron pero en muchos casos en zonas donde se carecía de servicios como el transporte público, escuelas, mercados y al no ser posible la movilidad, las familias que llegaron a vivir allí, pronto las abandonaron.
Ante esta situación, es que hace un par de años se creó una comisión en la que tenían participación Seguridad Pública, el Instituto de Vivienda y los municipios, a fin de rescatar sobre todo las casas que han sido vandalizadas o invadidas por gente que no son sus dueños y en su momento, pudieran ser reasignadas, “el proceso ha sido complejo, se ha avanzado no como se quisiera”.
Las condiciones ahora son distintas, pues ahora prevalece la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y de Vivienda, misma que “nos invita a cuidar ese aspecto y que de alguna manera lo que desarrollemos lo hagamos ordenadamente y con ciudades compactas”.
De lo que se debe tener cuidado es de no promover los desarrollos alejados de la mancha urbana, dado que eso complica a las autoridades municipales la prestación de los servicios básicos.
Inclusive, en la actualidad, a cada desarrollador se le exige la donación de terrenos para la construcción de escuelas y espacios para el esparcimiento familiar e inclusive para el religioso, la dimensión de esos lugares es dependiendo del tipo de fraccionamiento.
Ante el abandono de casas-habitación que se han llegado a convertir en nidos de malvivientes, es que las autoridades buscan la oportunidad de recuperarlas, “darles una manita de gato” para posteriormente volverlas a asignar a quienes estén interesados en habitarlas.