La digitalización del mercado inmobiliario ofrece oportunidades, pero también presenta importantes desafíos. El sector inmobiliario puede maximizar las ventajas de las plataformas digitales mientras se protege contra posibles riesgos, destacó Ignacio Flores Lugo, presidente de la AMPI en la entidad.
Tras presentar el proyecto de la Bolsa Inmobiliaria 100% digitalizada de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios en Aguascalientes, Flores Lugo señaló que la importancia de este tema ha crecido, especialmente después de la pandemia. Este año, se estima que entre 6 y 7 propiedades, de cada 10, han sido buscadas a través de medios digitales. Se proyecta que para el 2024, 8 de cada 10 propiedades estarán ofertadas y buscadas a través de estas herramientas digitales.
Para atender esta creciente demanda digital, la AMPI trabaja en un proyecto para digitalizar la bolsa inmobiliaria. Esto implica la colaboración de empresas y franquicias de alto valor inmobiliario, con el objetivo de crear una plataforma para los profesionales inmobiliarios. «Uno de los proveedores clave en este proyecto es MLS (Multilisting Service), una plataforma de consulta interna para inmobiliarios y agentes inmobiliarios», explicó Flores Lugo.
Con el fin de evitar fraudes en las plataformas digitales, Flores Lugo enfatizó la importancia de la credibilidad y la transparencia. Para garantizar la autenticidad de las transacciones, se están implementando medidas de seguridad rigurosas en el Servicio Multilisting. En este sentido, cada propiedad debe estar respaldada por un contrato de prestación de servicios entre la inmobiliaria y el cliente. Además, estos documentos son verificados y son obligatorios para su inclusión en la plataforma. «Esta medida no sólo proporciona seguridad a las partes involucradas, sino que también asegura la integridad del sistema», subrayó.
Finalmente, Flores Lugo reconoció un desafío importante relacionado con plataformas como el Marketplace de las redes sociales. Éstas han ganado popularidad entre los consumidores y los profesionales inmobiliarios, aunque no existe una regla de operación clara para garantizar transacciones seguras.