César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Después de algunos días escondidas en casas de seguridad, el pasado lunes Fatemah Qaderyan, Lida Azizi, Kawsar Roshan, Maryam Roshan y Saghar Salehi salieron de Afganistán por tierra, y luego de cruzar por cinco países llegaron a México el martes.
En 2018, con apenas 16 años, Qaderyan fundó un equipo de robótica exclusivamente de mujeres, que llamó la atención mundial cuando Estados Unidos les negó a sus integrantes las visas para participar en una competencia, aunque finalmente pudieron participar en el FIRST Global Challenge en Washington, donde recibieron una medalla de plata.
Ahora, el futuro de estas jóvenes, convertidas en activistas por los derechos de las mujeres a la educación, es incierto.
Se encuentran en México con una visa humanitaria de 180 días, que podría prorrogarse por otro periodo igual, pero en cualquier momento podrían irse a otro país o buscar la residencia permanente en México.
El primer contacto para sacarlas de Afganistán se logró a través de una organización civil que pidió la intervención de México para salvar a las cinco adolescentes, integrantes del equipo conocido como “Las soñadoras afganas”.
En entrevista, la subsecretaria para Asuntos Multilaterales y de Derechos Humanos de la Cancillería, Martha Delgado describió su travesía como una odisea.
“Desde la parte de cómo se organiza el grupo para salir, hasta las dificultades físicas para caminar, moverse, trasladarse, entrar a un aeropuerto, tomar un avión con boleto, sacar una visa en todos los países a donde van a transitar, en fin, es verdaderamente una odisea hacerlo, hay todo tipo de obstáculos, económicos, culturales, políticos, burocráticos, legales”, comentó.
Por temas de seguridad, no reveló la ruta exacta que siguieron las jóvenes para llegar a México, pero confirmó que primero salieron por vía terrestre de Afganistán para después volar a un país árabe.
De ahí viajaron a otro país y antes de hacer el último trayecto hacia México tuvieron que hacer una escala en Europa.
“Ellas tenían ofrecimientos de otros países para poder solicitar refugio, de Europa, de Asia, sin embargo, a la hora de la hora no se concretó. México fue el país para ellas más decidido, por eso ellas están aquí”, resaltó la funcionaria.
“Al final tuvimos muchos problemas, se esperaba que llegaran hace dos días, sus familias también tienen una situación complicada”.
Por el momento, las cinco jóvenes afganas, la mayoría de ellas terminando la preparatoria a sus 19 años, llegaron al país sin sus familiares, que, sin embargo, también podrían ser rescatados por México.
El equipo de robótica “Las soñadoras afganas” ganó el primer lugar en el Festival Robotex en Estonia, y Fatemah Qaderyan ha sido reconocida con premios como el Inspire Minds Humanity in Artificial Intelligence, el Conrad Spirit of Innovation Challenge Award y el Permission to Dream de Janet Ivey.
“Al momento en el que las fuerzas talibanes tomaron el poder, muchas personas seguían creyendo que la ingeniería y la robótica eran cosa de solo niños, pero hemos probado que están equivocados”, dijo al llegar a México.
“Ahora que los talibanes están en el poder, en nuestro país estas cosas ya no están en nuestro favor, en este régimen las niñas nos vemos en bastantes dificultades, sin embargo ahora tenemos el honor de estar aquí”.
El padre de Qaderyan fue asesinado por ISIS en un atentado suicida en 2018, una semana después de regresar del concurso de robótica en Estados Unidos
”Parte de mi angustia fue que mis vecinos pensaron que yo era la razón por la que mi padre estaba muerto. Me decían que si no hubiera sido parte del equipo de robótica a él no le hubiera sucedido nada”, contó durante una conferencia que brindó en el Olso Freedom Forum.