Daniela de la Mora
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En los últimos meses se ha descubierto que la sintomatología y los cuidados del adulto mayor contra el Covid-19 son diferentes en comparación con los de personas en otros rangos de edad.
Especialistas recomiendan que cuidadores de adultos mayores estén atentos a su sintomatología.

– DETECTAR SÍNTOMAS
Karen Lozano, geriatra del Hospital Zambrano Hellion de TecSalud, explica que por las características del envejecimiento, los adultos mayores no presentan los mismos síntomas que un adulto joven.
«El adulto mayor no presenta fiebre, sin embargo, lo que se ha visto e investigado es que están presentando fatiga, baja presión, falta de aire y focos de atención en su comportamiento, como falta de apetito, que dejan de caminar y el delirio, es decir, que dicen cosas incoherentes o tienen alucinaciones.
«Cualquier cambio que se nota en el comportamiento de la persona, a como era antes a como es ahora es un foco de alarma para llevar a consultar».

– PRIORIZAR CALIDAD DE VIDA
De acuerdo con José Antonio Solano, geriatra del Hospital Zambrano Hellion, en el cuidado del adulto mayor se debe priorizar calidad de vida y autonomía.
«La salud multifuncional es importante: debe haber salud física, emocional y socialmente.
La depresión es una enfermedad común en el adulto mayor, que se ha agudizado ahora que no los pueden visitar y no pueden salir».
El experto recomienda actividades en casa, videollamadas, cuidado en el manejo de antidepresivos si ya los usan y procurar que no se sientan abandonados.
También se pide que realicen ejercicios con pesas pequeñas o botes de agua para mejorar su resistencia y fuerza.

– Reconocer su fragilidad
Un adulto mayor frágil se caracteriza por caminar más lento, tener poca fuerza en las manos, ser sedentario, por la falta de energía o por tener pérdida de peso y masa muscular.
«Hay que reconocer si en nuestro cuidado está un adulto mayor o un adulto mayor frágil, porque los que son más frágiles son los más vulnerables al Covid», dice Solano.

– Detectar un trastorno afectivo
Lozano recalca que si el adulto mayor tiene un trastorno afectivo como ansiedad o depresión, se afectan el sueño, la alimentación, e indirectamente puede hacer más frágil a los pacientes y en caso de contagio, no tener suficiente fuerza para luchar contra la enfermedad.
«Si antes salían a caminar al parque y ahora por la contingencia ya no lo hacen, hay una disminución de movilidad y aumento de peso. Teniendo enfermedades como hipertensión, diabetes es mejor que salgan y se mantengan activos y no entren en el aburrimiento», comenta la especialista.
«Pero si salen deben planear esa salida, deben salir con cubrebocas, usar careta para proteger sus ojos, tener distanciamiento social y estar en espacios abiertos.
Y cuando regresen bañarse, sólo una vez al día porque duchas frecuentes les seca mucho la piel y pueden tener cortadas».