También las trabajadoras sociales en el estado han sido víctimas del COVID-19, luego de que entre 8 y 10 de ellas se contagiaron, sin que hasta el momento se haya presentado el deceso de alguna de ellas, destacó la presidenta del Colegio de Trabajadoras Sociales Hidrocálidas, Mónica Pedroza Padilla.
Indicó que afortunadamente las trabajadoras sociales sólo han sido enviadas a sus casas, una vez que dan positivo en la prueba, aunque la mayoría de ellas ya ha regresado a sus labores tras dos semanas de aislamiento, aunque la problemática es que luego no les repiten la prueba y no se sabe si siguen siendo activas, lo cual es un riesgo para ellas y para las personas con las que tratan.
Asimismo, lamentó que las trabajadoras sociales no han recibido ningún tipo de herramienta de protección dentro de sus áreas en los distintos hospitales y centros de salud pública en lo referente a cubrebocas, mascarillas, entre otros y han sido ellas mismas las que los han estado adquiriendo, luego de que estos implementos solo se entregan al personal médico que está dentro de las zonas de riesgo.
UN RESPIRO. Adicionalmente, Pedroza Padilla indicó que durante el pasado mes de agosto, el Colegio brindó talleres y conferencias de capacitación sobre los cuidados ante el COVID-19 con pláticas sobre la Intervención a Problemáticas en Tiempos de Contingencia y otra más sobre Problemáticas Diversas. “Con este tipo de actividades las Trabajadoras Sociales nos capacitamos en el uso correcto de estas herramientas gracias al respaldo que tenemos de la Federación de Colegios de Trabajadoras Sociales” finalizó.