Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, reconoció ayer que en la nueva Cámara de Diputados será más complicada la construcción de acuerdos y la aprobación de reformas, una vez que Morena perdió terreno en las elecciones del 6 de junio.
Ante ese escenario, ofreció actuar como puente entre Morena y la oposición, y prometió dar un trato fraterno a los “adversarios”.
“La legislatura entrante será plural, sus esfuerzos demandarán un diálogo permanente y constructivo, respeto y cooperación política de los grupos parlamentarios. Será un tanto más complicada la construcción de acuerdos, pero con el respeto irrestricto y la cooperación política de todos los grupos podremos obtener resultados muy importantes.
“Como Secretaria de Gobernación les reiteró mi compromiso para encabezar un diálogo abierto, franco, yo diría hasta fraternal, con nuestros adversarios, con los otros grupos parlamentarios. Les reitero que la Secretaría a mi cargo servirá de puente político entre todas las fuerzas, respetando en todo momento las atribuciones constitucionales de los poderes de la Unión y de los tres órdenes de gobierno”, dijo durante la presentación de una nueva edición de la Constitución en la Cámara de Diputados.

‘Me quiero jubilar’
Sánchez Cordero aseguró que no tiene aspiraciones presidenciales y adelantó que, una vez concluido el sexenio, se retirará del servicio público.
“En mi caso particular, tengo la fortuna de que el Presidente me invitó a ser Secretaria de Gobernación. Cuando termine mi función como Secretaria de Gobernación, yo me quiero retirar ya, me quiero jubilar”, dijo.
“Creo que he trabajado muchos años, muchos, muchos años, así que creo que tengo merecido el descanso, sobre todo que, por cierto, esta semana cumplo ya 74 años. Entonces ya no veo perspectiva política para mí”, señaló al ser cuestionada sobre las declaraciones del Presidente, quien aseguró que cualquier integrante de su gabinete está en posibilidades de buscar el cargo.