César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-México y Estados Unidos entraron a un nuevo esquema conjunto de combate al crimen organizado: el «Entendimiento Bicentenario», con una visión mucho más integral que la Iniciativa Mérida.
Sin centrarse en la detención de capos o en el fortalecimiento de las fuerzas militares, el nuevo acuerdo entre ambos países propone atender, por ejemplo, las consecuencias del consumo de drogas como un problema de salud pública.
«Prometemos mejorar la situación en las cárceles con miras a brindar un tratamiento más humano y menos discriminatorio», señalaron ambos Gobiernos en un pronunciamiento conjunto.
«Prometemos mejorar la educación, instituir programas sociales y ofrecer alternativas para los jóvenes».
Durante meses, los equipos de la Cancillería y de la Secretaría de Estado estadounidense trabajaron para concretar el «Entendimiento Bicentenario», que ayer fue avalado durante el Diálogo de Alto Nivel en Seguridad, realizado en la Ciudad de México.
Al inicio del encuentro, el Secretario Antony Blinken reconoció que no es suficiente con desarticular a las organizaciones criminales de tráfico de drogas.
«También erradicar la impunidad y hacer responsables a aquellos que abusan los derechos humanos y abordar los temas de salud pública como la adicción», dijo.
«Estos son temas de seguridad nacional, temas de fuerza del orden y también de justicia, porque apoyar el Estado de Derecho, combatir la corrupción, promover los derechos humanos, todo esto es nuestro trabajo».
Mientras que el Canciller Marcelo Ebrard aseguró que no se trata de un acuerdo de cooperación cualquiera, sino de una alianza en materia de seguridad, que según él tiene otro nivel de compromiso.
«La Iniciativa Mérida estaba, desde el punto de vista de México, concentrado en la tesis de que había que capturar a los capos de los cárteles y con eso era suficiente, eso era en esencia, era decirle a Estados Unidos: por favor mándame unos helicópteros, mándame equipo, dame tu asistencia para que yo pueda capturar a los capos», planteó Ebrard.
«Hoy en día, lo que hay es una estrategia común que es más compleja que eso, ya vimos que no va a ser suficiente si solo capturamos a unos capos, tenemos que preocuparnos porque no aumenten las adicciones, los jóvenes deberían de tener oportunidades de trabajo porque sino, es fácil que los reclute la delincuencia».
El parámetro del éxito del «Entendimiento Bicentenario» lo puso el propio Canciller: que haya menos homicidios en México y menos consumo de droga.
«Dejamos atrás la Iniciativa Mérida y entramos, a partir de hoy, al Entendimiento Bicentenario», sentenció.
«Estoy de acuerdo con todo de lo que dijo Marcelo, estoy de acuerdo, fue una descripción muy precisa e importante del trabajo que hicimos hoy», respaldó Antony Blinken.
Otro punto que aborda el nuevo acuerdo bilateral es evitar el tráfico de personas y de armas en la frontera entre ambos países.
«También queremos profundizar nuestra colaboración para luchar contra el lavado de dinero; estas organizaciones cada vez son más ágiles en cuanto a su uso de los sistemas financieros, queremos que nuestros sistemas de justicia sean más eficaces en su investigación y enjuiciamiento», indicó Blinken.