Va en aumento la violencia en el Estado, la cual está íntimamente ligada con el consumo de drogas donde cada vez se ven más involucradas las mujeres tanto jóvenes como en edad madura, lamentó la directora de la Fundación Mujer Contemporánea, Roxana D’Escobar López Arellano.
La activista comentó que en lo que va de este año han atendido a 45 familias y recientemente la nueva tónica es que ahora las mujeres se están volviendo consumidoras o distribuidoras de drogas, sobre todo de cristal, lo anterior derivado del efecto dominó que ha provocado la pandemia, el encierro, la falta de recursos económicos, de trabajo y la escuela en línea. “Ha sido una cadena muy fuerte de acontecimientos que obviamente han orillado a estas mujeres a incursionar en el mundo de las drogas y en el consumo máximo, cuando las parejas son consumidoras por ende ya ahorita”.
Afirmó que en esta temporada de cada 10 señoras que llegan al Refugio de Mujer Contemporánea, 3 tienen el problema del consumo de drogas, por lo que han tenido que hacer alianzas con anexos para que las puedan ingresar y una vez limpias puedan entrar al Refugio. “Ahorita tenemos a muchas mujeres jóvenes y a personas maduras en donde ya no tienen hijos tan pequeños o los hijos son adultos y están ingresando muchas mujeres en un rango de 36 o más de 40 años que ya vienen sin hijos y que traen sin embargo esta situación de violencia”.
Resaltó que de los tipos de violencia con que llegan estas mujeres, prevalece la física que cada día es más dañina, seguida de la emocional que está devastadora, aunado a las ideas suicidas en un 96% de ellas, que si bien no lo han intentado, ya traen la ideación, “entonces si ha sido una temporada muy difícil, más que el año pasado con todo realmente, pero vamos atendiendo las situaciones y vamos ampliando nuestros servicios también”.
Indicó que desde marzo pasado en que comenzaron con la Casa de Transición llevan atendidas a 10 familias, de las cuales sólo una ha prevalecido los 6 meses y el resto han salido antes ya sea porque tienen casa, trabajo o su situación ya es más estable. “Traemos este proyecto para poder estar moviendo a las señoras. Eso sí, un requisito para la Casa de Transición es que hayan hecho un proceso en refugio, que nosotras conozcamos el tipo de personas que son y que realmente van a estar esos 6 meses, si no bajo resguardo, sí con todas las responsabilidades del mundo”.