Recientes estudios de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid sugieren que la infección de las encías puede ser un factor predisponente para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, destacó la secretaria de Protocolos del Colegio de Cirujanos Dentistas de Aguascalientes, Ana Italia Marín Bosque.

En entrevista con El Heraldo, la especialista comentó que existe una bacteria de nombre porphyromonas gingivalis, que es un patógeno clave en la enfermedad de las encías de manera crónica, la cual se ha identificado en el cerebro de pacientes con enfermedad de Alzheimer.

Detalló que esta bacteria secreta unas encimas para destruir o desdoblar sustancias de manera tóxica que se llama gingipains que se han identificado en el cerebro de los pacientes con Alzheimer. “Se cree que se va al torrente sanguíneo a través de la propia infección de las encías y provoca daño neuronal”.

Marín Bosque indicó que desafortunadamente esta bacteria no reacciona con todos los antibióticos y viene presente sólo en algunos enjuagues de tipo farmacéutico como la clorexidina o bien puede ser removida mecánicamente quitando el biofilm o macilla blanquecina que aparece, cuando no se lava los dientes, “ahí vive esa sustancia y su lugar favorito para alojarse es entre la unión del diente y la encía”.

A pesar de dichos tratamientos, los investigadores buscan inhibir químicamente a esa sustancia, para que no dañe tanto a los tejidos mismos de la encía y a su vez evitar que sea un posible factor predisponente a la enfermedad de Alzheimer, toda vez que hay un círculo vicioso que establece que a los pacientes con tal padecimiento se les olvida lavarse los dientes y eso empeora la infección de las encías, crece el número de bacterias en la boca y se provoca a su vez, más daño neuronal.

“Estas investigaciones invitan a la población a que entendamos la importancia de cuidar nuestra salud bucal, acudir al dentista, mantener una higiene no sólo para que no huela mal la boca, sino tratar de disminuir ciertos factores de riesgo que parecen ser preponderantes en el desarrollo de ésta y otras enfermedades, que los estudios más recientes se han encontrado”, finalizó.