El día de ayer se disputó la gran final de la UEFA Europa League, en donde Villarreal y Manchester United empataron a un gol en el tiempo regular, para después cerrar con una larga tanda de penaltis que acabó 11-10 a favor de los españoles.
Una vez terminadas las competencias europeas locales, ya sólo restaba conocer a los campeones continentales, tanto en la Europa como en la Champions League. Este miércoles los equipos de Villarreal y Manchester United se dieron cita en la ciudad de Gdansk, Polonia, para conocer al primer campeón europeo.
En la primera parte el conjunto español sorprendió con un gol de Gerard Moreno en una jugada a balón parado; Dani Parejo envió un centro largo por un tiro libre a tres cuartos de cancha, y debido a una desatención defensiva del Manchester, el delantero español logró conectar con el esférico para poner el 1-0 al minuto 29.
La escuadra de Manchester no pudo reaccionar en el resto de la primera parte, debido a que el Submarino Amarillo logró colocarse bien en la zona baja del campo, generando pocas llegadas de peligro por parte de sus rivales.
Iniciando la segunda parte, el cuadro inglés tuvo un cambio radical en su estilo, y rápidamente a los 10 minutos llegó la recompensa, con un gran gol de Edinson Cavani por otra jugada a balón parado que tuvo muchos rebotes dentro del área; el uruguayo empató el encuentro al 55′.
En los siguientes minutos, el Manchester tuvo todo para ganar el partido, tanto McTominay como Luke Shaw y Greenwood, hicieron grandes jugadas para llegar al campo rival, pero por más que intentaban no lograron sellar la victoria. Bruno Fernandes y Paul Pogba dejaron mucho qué desear por su calidad.
Sin más goles en el tiempo regular, ni en el tiempo añadido, el encuentro se tuvo que definir en penales, en donde sorpresivamente los 10 jugadores del campo no fallaron un solo tiro, llegando a la definición de los porteros.
Rulli anotó su tiro engañando a De Gea, mientras que el seleccionado español cobró de mala manera a la parte inferior del segundo poste, entregándole el balón al arquero de Villarreal, sentenciando así el título del Submarino Amarillo, el cual es su primer campeonato continental en la historia del equipo.