Conforme ha transcurrido el tiempo, el grueso de los gobernantes han comprendido que sin acceso a la información no hay democracia, y de a poco se afianza la cultura de acceso a la información, aunque todavía falta por avanzar en esta materia en México, consideró Raúl Trejo Delearbre, miembro del Instituto de Investigaciones Sociales.
Al participar en una conferencia virtual con motivo del Día Internacional del Acceso Universal a la Información que se conmemorará el próximo 28 de septiembre, refirió que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el acceso a la información es un pilar de las sociedades en su progreso hacia la paz, la justicia y la construcción de instituciones sólidas.
Expuso que el derecho a la información es la base para otras garantías civiles y universales, ya que asegura que los seres humanos estén en pleno conocimiento de la verdad, y además exige la transparencia en las gestiones de los gobiernos para evitar crímenes de lesa humanidad y actos de corrupción, por ejemplo.
DERECHO CONSTITUCIONAL. Asimismo subrayó que en una democracia que pretenda funcionar como tal es fundamental el derecho al acceso a la información pública, un principio que es garantizado por el Artículo 6º Constitucional, y a partir de 2013 se encuentra establecida una detallada colección de garantías que tienen que ver con el acceso a internet, a las tecnologías de información y a los contenidos de los medios de comunicación.
EL ÓRGANO ADECUADO. Resaltó además la importancia de que el INAI, organismo público autónomo, facilite y garantice esta prerrogativa, además de canalizar las peticiones de los usuarios cuando no son satisfechas por cada dependencia del Estado mexicano.

CLAROSCUROS. Con la fundación del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), antecedente del INAI, en 2002, se ha afianzado la cultura de acceso a la información y hoy los ciudadanos saben que pueden conocer datos en poder de la administración pública. Sin embargo, no siempre hacen uso de los recursos que la ley les ofrece, y tampoco las instancias del Estado mexicano proporcionan la información que deben entregar por obligación.

“Hoy podemos afirmar que no hay democracia sin acceso a la información, pero tampoco habría garantía de acceso a ésta sin la existencia de instituciones autónomas como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales…” Raúl Trejo Delearbre, investigador.