Fabiola Meneses
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Viajar siempre ha sido fascinante y sobre todo emocionante. Desde elegir el destino y empacar la ropa, imaginando los diversos looks que se llevarán para lucir ad hoc en las fotos que se subirán a la cuenta de Instagram, hasta trazar un itinerario en el que no falten los parques, museos, restaurantes y otros atractivos que se desean visitar.

Sin duda, todo requiere una planeación. Más en tiempos de pandemia, porque aunque el proceso de vacunación ya se está dando, hay que seguirse cuidando.

Hace unos meses, cuando todo era aún más incierto, salí de viaje. Era un domingo por la mañana y, antes de salir al aeropuerto, revisé que todo estuviera listo y no me faltara ningún documento. Volaba a Canadá, pero vía Estados Unidos.

Documentos migratorios, prueba PCR y otros formatos… Al equipaje de mano, por supuesto, hubo que sumar el gel, las toallitas y la careta protectora. El cubrebocas, no hay duda, llegó para quedarse.

¿El motivo de mi viaje?: llevar a mi hija a Vancouver, pues pasaría en esa ciudad unos meses. Fue un vuelo más largo de lo habitual y todos a bordo portaron en todo momento su cubrebocas. Uno que otro pasajero apenas se lo quitaba para dar un sorbo a su café o agua.

Fue desconcertante llegar al aeropuerto y notarlo mucho más vacío de lo habitual. Las autoridades revisaron los documentos y la prueba negativa a Covid-19.

Tras salir de la terminal aérea nos dirigimos hacia el lugar donde guardamos una cuarentena de 14 días. Nos advirtieron que nos estarían monitoreando, por teléfono o con una visita, para confirmar que se cumpliera.

Un conocido nos había llenado de víveres la alacena y el refrigerador de un lindo lugar que rentamos en la zona de Downtown Vancouver. Luego de cumplir con los días de cuarentena pudimos salir a disfrutar de las calles. A mi hija le quedaban unos días en esa ciudad y a mí un retorno a casa.

Pronto muchos estaremos vacunados, las fronteras volverán a abrirse y cada quien retomará la travesía que dejó suspendida. Ojalá que así sea.