Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Un joven de origen centroamericano que viajaba en un tractocamión que transportaba a un centenar de migrantes murió en condiciones de hacinamiento, reportó ayer la Secretaría de Gobernación.
El cuerpo del joven, de aproximadamente 25 años de edad, fue encontrado por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) al auxiliar a ocho personas extranjeras, entre ellas, un menor de unos dos años de edad sin compañía de sus padres, en la carretera Ocozocuautla-Las Choapas, en Veracruz .
La dependencia indicó que los migrantes fueron llevados a una sede cercana del INM para su atención al presentar síntomas de deshidratación y asfixia.
“Como parte del protocolo establecido, se notificó a la representación de la Procuraduría Estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, a fin de que asumiera su tutela y cuidado”, abundó la Segob.
“Se inició contacto con el consulado de Guatemala al haber indicios de que el niño podría ser de esa nacionalidad”.
Según el reporte, los migrantes relataron que alrededor de 100 personas viajaban hacinadas en un tractocamión con destino a la frontera norte del País.
Sin embargo, varios comenzaron a desvanecerse por la falta de aire y el calor; otros exigían a gritos y golpes -en las paredes del vehículo- que el chofer detuviera la marcha.
Después de “un tiempo”, indicó la dependencia, el transporte paró y uno de los “polleros” o supuestos guías abrió una de las puertas, por lo que hombres y mujeres empezaron a brincar y correr por el pavimento y hacia la maleza.
“Ocho personas no pudieron huir. Unas bajaron para quedar tendidas sobre la carretera, otras se sofocaron al interior. El menor de escasos dos años, con el dorso desnudo, fue abandonado en el acotamiento, entre la barrera metálica, ropa suelta, mochilas y comida tirada”, detalló.
“Ninguno de los adultos declaró ser familiar del menor”.