Benito Jiménez 
Agencia Reforma

CDMX.- El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que la venta de mujeres ocurre también en las clases altas.

Cuestionado sobre la venta de mujeres en comunidades indígenas, el Mandatario dijo que ese problema ocurre en todas las clases sociales.

“Estos hechos lamentables se dan desgraciadamente, y no lo quisiéramos, no lo deseamos, en todas las clases sociales”, aseguró.

“El problema de la desintegración familiar se da en todas las clases y hay hechos que yo no puedo exponer aquí por vergüenza, porque no debo hacerlo pero cosas parecidas que repito no deben de presentarse, se dan hasta en la élite”.

El 10 de mayo, REFORMA publicó que en la montaña de Guerrero, pagan por niñas a partir de los 9 años desde 40 mil hasta 200 mil pesos o, incluso, pagan con ganado o cerveza, una práctica atribuida a “usos y costumbres” de las comunidades.

“Yo lamento que esto suceda”, dijo esta mañana, “nada más que no debe de estigmatizar a las comunidades indígenas”.

“Esta idea de que en las comunidades indígenas se suceden estas cosas y usos y costumbres y que se cometen hechos de barbarie, no debe de prevalecer porque además no corresponde a la realidad, es bastante clasista y racista esa concepción. No es un asunto generalizado”, matizó.

Se estima que 300 mil niñas han sido vendidas para matrimonio en Guerrero, pero no existen cifras exactas, ya que la mayoría de estas uniones no se registran, dijo Martha Givaudan, presidenta de la organización no gubernamental “Yo quiero Yo puedo”, que trabaja en el municipio de Metlatónoc.

El Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien dice apoyar al pueblo indígena, no ha tomando medidas para frenar esta práctica, a pesar de que viola la ley federal.

Además de ser vendidas, las niñas frecuentemente tienen que trabajar para la familia que pagó por ellas, para “recuperar” la deuda por su compra, lo que lo hace “una doble esclavitud”, aseguró Givaudan.

El Estado de Guerrero ocupa el segundo lugar en embarazos de adolescentes.

En esta entidad ocurren dos de cada 10 nacimientos de bebés cuyas madres tienen menos de 19 años.