De acuerdo a la Encuesta Regional Mercados Mayoristas durante la pandemia de COVID-19, con la participación de 71 centrales de 15 países, incluidos el Centro Comercial Agropecuario, Viñedos San Marcos y Central de Abastos, el vicepresidente nacional de la región centro de la CONACCA, Luis Miguel Rentería Arias, informó una reducción notable en el volumen de lo vendido, ya que el sector de hoteles, restaurantes y cafeterías disminuyó sus compras.
Agregó que esta baja en la demanda del segmento institucional no ha podido ser compensada por otras áreas como el aumento en el consumo de los hogares.
Con base en la encuesta que impulsa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Federación Latinoamericana de Mercados de Abastecimiento (FLAMA), Rentería Arias detalló que el 54% de los mercados mayoristas redujo los volúmenes negociados hasta en un 50%.
Para combatir el COVID, señaló que 55 de los 71 mercados participantes han echado mano de sus propios recursos, esos se han combinado y complementado con aportes del Gobierno e incluso préstamos bancarios. Algunos países como Uruguay crearon el “impuesto de coronavirus” que cubre parte de las inversiones.
Además, los mercados muestran una gran preocupación con los aspectos del control sanitario, la mejora de las operaciones y la mejora de los recursos computarizados para que se pueda promover la transición a las transacciones virtuales, se está produciendo un cambio en la relación entre compradores y vendedores.
Con respecto a los precios, la tendencia es al alza. En prácticamente todos los productos encuestados, más del 50% de los mercados mostraron aumentos moderados o fuertes. La situación se complica en el caso de las frutas importadas. Con la devaluación del tipo de cambio y las restricciones sanitarias en las fronteras de algunos países de la región, la oferta de frutas disminuyó de manera considerable, con el consiguiente aumento de los precios.
Muchos mercados mayoristas de alimentos comentan que los aumentos de precios se deben más a variaciones estacionales que a aspectos relacionados con la especulación, detalló.
Finalmente, respecto a la demanda, existe una tendencia hacia una reducción en todos los productos. Los descensos más pronunciados se dan en frutas importadas y carne y pescado.