Apis Argentina, empresa especializada en la producción de veneno de abeja y productos derivados, destacó la eficacia de la apitoxina para calmar dolores artríticos, musculares y otras afecciones, mejorando las condiciones subyacentes que los provocan.
Carlos Litwin, representante de la compañía, explicó en Aguascalientes que estos productos se presentan en soluciones inyectables, geles, soluciones acuosas y gotas sublinguales. Estos tratamientos son útiles para aliviar el dolor de artritis y artrosis severas, ofreciendo una alternativa a los tratamientos con cortisona, los cuales suelen tener efectos secundarios negativos.

El uso de apitoxina puede ser seguro pero se recomienda encarecidamente consultar al médico, ya que en algunas personas alérgicas o sensibles pueden presentarse reacciones.

En el pasado, la aplicación del veneno de abeja mediante picaduras directas causaba temor por posibles reacciones alérgicas. Sin embargo, se han desarrollado métodos seguros que eliminan este riesgo, permitiendo tratamientos sin dolor ni efectos secundarios cuando se utilizan en las dosis recomendadas.
La empresa Miel y Max de Equinox, con sede en Aguascalientes, es la distribuidora oficial de estos productos en la región. Además de proveer los productos, ofrecen asesoría sobre su correcta administración, asegurando que los pacientes reciban el tratamiento adecuado para sus necesidades específicas.
A pesar de las mutaciones que puedan experimentar las abejas, la eficacia de la apitoxina, el componente activo del veneno, se mantiene constante, garantizando su efectividad en el tratamiento del dolor.
Enfatizó que, aunque la terapia con veneno de abeja no reemplaza completamente la medicina alopática, en muchos casos resulta ser más eficaz y sin efectos secundarios cuando se utiliza en las dosis recomendadas.
Finalmente, Litwin subrayó que el veneno de abeja no genera acostumbramiento y puede ser utilizado durante largos periodos sin efectos adversos, siempre y cuando se respeten las dosis recomendadas.