Eduardo Cedillo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Vinicio Cisneros pasó de hacer cavas a realizar urnas de madera.
En calles de la Colonia Unidad Morelos, en Iztapalapa, ofrece estos productos.
“Hace unos años vino una vecina a pedirme que le hiciera una urna porque acababa de fallecer su marido y se la hice. Después, durante la misa, la señora me recomendó en la iglesia y de la iglesia me empezaron a llegar clientes y me pedían urnas más personalizadas”, contó el hombre.
Con fotografías pegadas o grabados incrustados, Cisneros comenzó a tallar y ensamblar las urnas en su carpintería ambulante localizada en la calle Prolongación Emiliano Zapata, casi esquina con Calzada de la Viga.
“Cuando inicié, yo nunca me imaginé que iba a terminar haciendo urnas. Yo empecé haciendo cavas en forma de casa y mesas de juego y cantina. Por azares del destino, me robaron mi herramienta grande y empecé a hacer trabajos pequeños y así sigo”, agregó.
El hombre lleva ocho años con el negocio itinerante, donde se pueden adquirir, además de urnas, llaveros, cuadros y cajas, entre otros trabajos de carpintería.
“Yo empecé jugando con la madera. Tengo una discapacidad en el corazón, no me daban trabajo, no me daban ayuda y pues tuve que buscarle”, dijo.
Vinicio es carpintero de oficio y nunca aprendió de manera formal, pero con un poco de ingenio y ganas comenzó su negocio de carpintería. Desde hace cuatro años, exhibe las cajas de madera.
“No se desplazan mucho, con la pandemia la gente ha comenzado a interesarse más en ellas. Lógicamente, yo no las tengo al mismo costo que una funeraria”, explicó.
El hombre contó que cada caja la arma conforme a la demanda y que tarda un día entero en elaborarla; el costo final de cada pieza va desde los 400 hasta los 550 pesos. También, recibe pedidos personalizados.