Karla Omaña
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Pemex se desprendió del astillero español que adquirió Emilio Lozoya en noviembre de 2013, y el cual se encontraba en quiebra y con pérdidas millonarias.
En mayo pasado, PMI Holdings, subsidiaria de Pemex, vendió el 51 por ciento de su participación en el astillero español Hijos de J. Barreras por un monto de 91 millones 596 mil pesos a la compañía Cruise Yacht Yard.
De acuerdo con un informe enviado a la Comisión de Valores de Estados Unidos, Pemex reportó una ganancia de 833 millones de pesos, pues ya no figurará dentro de sus resultados consolidados.
En noviembre de 2013, el Consejo de Administración de la filial PMI, a propuesta del entonces director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, aprobó la compra de acciones del polémico astillero español.
Luego, en febrero de 2014, PMI pidió que se construyera una unidad habitacional flotante, con un costo de 145 millones de euros, presuntamente a precios inflados, y el cual nunca se utilizó a su máxima capacidad.
Ante la presunción de administración fraudulenta, Octavio Romero, actual director de Pemex, presentó una denuncia por esta compra ante la Fiscalía General de la República (FGR), en enero pasado.
Lozoya se encuentra en un proceso de extradición a México y ofreció su colaboración para aclarar las acusaciones en su contra por presuntamente haber recibido sobornos en contratos de Odebrecht y por la compra de Agronitrogenados, así como por recibir recursos de procedencia ilícita para adquirir su casa en Lomas de Bezares, en la Ciudad de México.