TORONTO, Canadá.- Ghana aprendió que en un Mundial los partidos se juegan hasta el último segundo, tras festejar el gol de Yirenkyi para el 1-0 sobre Panamá.
El cierre de la primera jornada del Grupo L de la Copa Mundial dejó una historia de resistencia, paciencia y dramatismo. Panamá fue mejor durante gran parte del primer tiempo, pero Ghana sobrevivió a los momentos más complicados y terminó encontrando el premio cuando el reloj parecía convertirse en su enemigo.
El equipo dirigido por Thomas Christiansen salió decidido a imponer condiciones y rápidamente puso a trabajar a Lawrence Zigi. Cecilio Waterman tuvo la primera gran oportunidad del partido con un remate tras un centro desde la derecha, pero el arquero ghanés respondió con seguridad y comenzó a convertirse en el muro que mantenía con vida a las Estrellas Negras.
El cambio se dio en la segunda parte con la entrada de Benjamin Asare; el delantero encontró espacios y se asoció con Antoine Semenyo para llevar peligro a la zona ofensiva. En una de esas acciones, Thomas-Asante dejó servido el balón para Jordan Ayew, quien estuvo muy cerca de romper el empate, pero apareció una vez más la defensa panameña para mantener el cero.
Cuando todo apuntaba a un empate, llegó el momento que definió la historia. Thomas-Asante recibió por la izquierda, dejó atrás a un rival y envió un pase preciso al área. Caleb Yirenkyi apareció en el lugar indicado y empujó el balón al fondo de la red para firmar el 1-0 definitivo.
El festejo ghanés iluminó el Estadio Toronto. Las Estrellas Negras se llevaron una victoria sufrida, pero de enorme valor.