Jesus Leon
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La reciente aprobación del Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, como miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) constituye un acto “absolutamente vergonzoso”, opinó el biólogo Antonio Lazcano.

“Es un acto vergonzoso porque, en primer lugar, es una demostración clara de una imposición política a un aparato académico”, expresa vía telefónica el científico, cuya reconocida labor le ha granjeado el nivel III del SNI, el mismo que ahora se ha otorgado al Fiscal General.

“(El caso) demuestra la importancia de la evaluación de pares, que claramente cuando el doctor Gertz Manero se somete a ella no cumple con las condiciones necesarias para efectivamente acceder al Sistema Nacional de Investigadores, y menos aún al nivel III, que es el máximo nivel”.

Y es que, tras 11 años de intentos y cinco rechazos al hilo por falta de méritos, una Comisión Especial Dictaminadora, presidida por Eduardo Villanueva Villanueva, fue la que en abril pasado resolvió que Gertz Manero sí cumple con los requisitos necesarios para ingresar al Sistema.

Esto después de que el Fiscal apelara al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), que emitió una recomendación a la dependencia que dirige María Elena Álvarez-Buylla por presuntas “actuaciones de trato diferenciado” en agravio de Gertz Manero a través de las comisiones dictaminadoras.

Para Lazcano, integrante de la Comisión Dictaminadora del Área II: Biología y Química, no sólo deberían renunciar a sus cargos Álvarez-Buylla y la recién llegada directora del SNI, Liza Aceves, en protesta por “una imposición tan indecorosa”, sino que el propio Gertz Manero debería, por decoro y por vergüenza, negarse a aceptar tal resolución.

“Es un área muy distinta a la que yo trabajo, pero cuando uno compara lo que aparece en los informes con respecto a los grandes, grandes verdaderamente, investigadores en esa área, no hay manera de justificar que al doctor Gertz Manero se le otorgue el nivel III en el SNI. No hay manera. Por una situación de decoro, él debería renunciar a ello

“Si quiere mantener el prestigio que se requiere para un puesto como el que tiene, uno tiene que apelar a su sentido del decoro y suponer que muy rápidamente va a rechazar ser, por dedazo político, miembro del nivel III del SNI”, remarca Lazcano.

¿Hay algo que los miembros de la Comisión Dictaminadora del área correspondiente puedan hacer para revertir la resolución que aprueba el ingreso del Fiscal y le otorga el nivel III?

Supongo que la persona que tenga a su cargo la presidencia de la comisión correspondiente tendría rápidamente que reunir a los miembros y hablar con la Comisión de Honor y Justicia del SNI para exigir una aclaración.

Pero es una aclaración que va más allá de esa comisión. En realidad, yo creo que todos deberíamos de protestar por una imposición de esta naturaleza.

El momento en que esta noticia llega al público, una vez que han pasado las elecciones, y con el reglamento del SNI reformado para que los funcionarios públicos puedan recibir sin impedimento legal el estímulo económico correspondiente, también es algo que salta a la vista del científico.

“No deja de llamar la atención el momento en que se da a conocer la pretensión de hacer del doctor Gertz Manero, por decreto, convertirlo en un gran investigador. No, no lo es. Claramente no cumple con lo que uno ve en otros investigadores que sí que lo son”, insiste el miembro de El Colegio Nacional y fundador del Laboratorio de Origen de la Vida en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Y quien a su parecer enfrenta un aprieto adicional a raíz de todo esto, “uno más en su carrera política”, dice Lazcano, es la propia Álvarez-Buylla.

“Es una prueba de fuego. La doctora Álvarez-Buylla ha sido una investigadora muy buena, y esperemos que la decisión de no avalar el nombramiento del doctor Gertz Manero demuestre que también es una buena política y que tiene la capacidad para dirigir la ciencia en México”, concluye.