Martha Martínez y Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Diputados del PRI consideraron «terrorismo fiscal» la propuesta de que los jóvenes se registren ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a partir de la mayoría de edad.
La modificación al artículo 27 del Código Fiscal de la Federación planteada como parte de la miscelánea fiscal para 2022, establece la obligación de que los mayores de 18 años de edad cuenten con Registro Federal de Contribuyentes (RFC), lo que convierte al sistema en un padrón poblacional, a pesar de que para ello está la CURP, indicó el diputado Hiram Hernández.
Señaló que, de acuerdo con la reforma, a los jóvenes que incumplan esa medida se les podría imponer una multa de entre 3 mil 800 y 11 mil 600 pesos, aunque el ordenamiento no prevé la obligatoriedad de que los jóvenes paguen impuestos.
El priista indicó que expertos fiscales han señalado que la propuesta en realidad tiene otro objetivo, pues abre la puerta a la posibilidad de que el SAT rastree las actividades de los jóvenes, además de que incrementa la burocracia, pues tendrían que explicar ante dicha instancia de dónde proceden los ingresos en sus cuentas bancarias.
«Nos preocupa fuertemente que este sea un acto de terrorismo fiscal que cometa el SAT en contra de los jóvenes al cumplir la mayoría de edad», dijo Hernández.
El diputado Ildefonso Guajardo afirmó que la medida convierte al registro de contribuyentes en un registro poblacional de mayores de edad.
Además, alertó, impactaría en temas como las transferencias entre cónyuges, cuando alguno de ellos no forme parte del padrón de contribuyentes.
«Para el caso específico de mayores de 18 años no sólo tendría impacto en cuanto a estudiantes que reciben transferencias que de alguna manera están explicadas en las cuentas de sus padres, sino que generaría impactos en el tema de parejas donde hay transferencias entre cónyuges y en donde no necesariamente la esposa forma parte del padrón de contribuyentes», dijo.
Por su parte, la diputada Blanca Alcalá cuestionó que el Gobierno federal plantee un nuevo régimen de confianza, pero que no sea aplicado a los jóvenes, a quienes en cambio se busca obligar a incorporarse al régimen tributario, cuando no son contribuyentes.