Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La escala de la pandemia de coronavirus en México está “subrepresentada” y no es reconocida en toda su extensión, por lo que se deben tomar más acciones, dijo ayer Mike Ryan, jefe de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En una reunión informativa en Ginebra, sostuvo que las pruebas en México continúan siendo limitadas, ya que el país sólo realiza alrededor de tres pruebas por cada 100 mil habitantes y la positividad de éstas es alta.
“La positividad de las pruebas es muy alta, cerca del 50 por ciento a veces. Y eso significa que muchas, muchas personas no son diagnosticadas o (son) diagnosticadas tarde”, indicó.
“Esto está teniendo un impacto diferencial en el país. Hay una gran diferencia de mortalidad entre los distritos más ricos y las municipalidades pobres”,agregó.
El experto indicó que la gente que vive en las áreas pobres tiene casi el doble de probabilidades de morir por Covid-19, en comparación con quienes viven en lugares más acomodados.
“Se puede y probablemente se debe hacer más para atender los problemas de vigilancia y los resultados diferenciales para pacientes y diferentes grupos”, añadió.
Por su parte, Jean-Marc Gabastou, asesor internacional de Emergencias en Salud de la OPS-OMS, consideró que México debe aumentar su capacidad para diagnosticar coronavirus y no bajar la guardia ante la pandemia.
Cuestionado sobre si el alto porcentaje de positividad que se registra en el país -es decir de cada 100 pruebas procesadas 46 por ciento resulta positivo-, se debe a un bajo número de tests aplicados, el experto señaló que México debe aumentar su capacidad diagnóstica.
“El alto índice de positividad, de hecho está bajando con la tendencia que estamos observando actualmente. Es un índice de actividad y, por lo tanto, se tienen que consolidar las medidas que sean de vigilancia, de atención”, afirmó al participar en la conferencia nocturna en Palacio Nacional.
“No estamos hablando de bajar la guardia, reducir la capacidad, sino, al contrario, aumentar la capacidad diagnóstica con acceso universal para todos”.
Detalló que las pruebas diagnósticas no son el único indicador importante para tomar decisiones de salud pública para el control de la pandemia, sin embargo, subrayó, sí son esenciales para la detección y lo fundamental es aplicarlas correctamente.
“Si bien el laboratorio es un elemento esencial en la vigilancia para la detección, el aislamiento de los pacientes, su valoración y atención temprana salvan vidas”, expuso.
Afirmó que en México se optó por un sistema de muestreo inteligente, eficiente, seguro y de calidad y destacó que se aplican pruebas de coronavirus en 150 laboratorios públicos y 67 privados.
“La cuestión no es saber si se están haciendo suficientes pruebas, sino si se están haciendo bien”, subrayó.