Claudia Salazar 
Agencia Reforma

CDMX.- La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna, afirmó que el presunto espionaje a funcionarios del Gobierno y familiares del Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene el sello del Grupo Atlacomulco.

Dijo que ello muestra la desesperación de la Oposición por afectar al nuevo Gobierno.

“Si la información se confirmara en los términos dados a conocer por REFORMA, estaríamos ante un hecho claramente delictivo, pero sobre todo ante un hecho claramente político, con el sello y la marca de la más vieja clase política mexicana que, enquistada en el Estado de México, se resiste a aceptar que la forma de hacer política, de gobernar y de obedecer al pueblo ha cambiado radicalmente.

“Hoy podemos estar presenciando la reedición de una versión de Pegasus, operada por el Grupo Atlacomulco o por algunos de sus alfiles en el Estado de México, y podemos también estar en presencia del más desesperado acto de la Oposición por atacar la figura presidencial y lo que esta representa para el pueblo de México”, consideró la diputada de Morena.

Señaló que se debe descalificar toda acción ilegal que se cometa en contra de cualquier persona en el territorio nacional, como es la intervención ilegal a la privacidad.

Sin embargo, añadió, particularmente en este caso, hay indignación por la pretensión de querer o pretender espiar las actividades personales de familiares y funcionarios cercanos al Presidente de la República.

“Esta acción constituye una verdadera afrenta a los cambios impulsados por el nuevo Gobierno y una forma burda y ruin de buscar algo con que afectar la imagen del Presidente y de este Gobierno”, subrayó.

Padierna opinó que los opositores no tienen ya argumentos y razonamientos válidos y por eso violan la ley, la Constitución y los derechos humanos para desprestigiar al Gobierno.

Dijo que se debe recordar que fue precisamente en la pasada administración priista cuando se compro y usó el software Pegasus para espiar lo mismo a políticos opositores, que a periodistas críticos, que a personas defensoras de derechos humanos.

Añadió que a pesar de haberse presentado las denuncias correspondientes, la propia PGR archivó la investigación.

“El fin justifica los medios seguramente se estarán diciendo quienes operaban esta red ilegal, sin darse cuenta de que ellos están en medio de un proceso histórico que poco a poco va reafirmando su fin, el fin de esa clase política de la que la sociedad está harta y asqueada”, puntualizó Padierna.