Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 27-Dic .- Legisladores de Oposición cuestionaron el aumento de hasta 20 por ciento en el precio de las gasolinas a partir de 2017, pues consideraron que el Gobierno federal pretende aplicar una política deficiente y abusiva que pone en riesgo la estabilidad social.
Francisco Búrquez, senador del PAN, afirmó que no se trata de un gasolinazo más, sino que es «un robo» a la población porque el Gobierno sólo recaudará más impuestos.
«Es un robo en despoblado, pensar que en México se llegará a más de 18 pesos por litro (de combustible) es un robo, el Gobierno federal está jugando con fuego.
«Este aumento afecta a todos, en la transportación de cada trabajador, en la actividad del empresario o emprendedor que usa su vehículo, a las familias y a todos los productos cuyos precios consideran el costo de la gasolina. No sé qué vaya a pasar, pero es momento de que los ciudadanos se rebelen, si es necesario hacer bloqueos en Pemex, que se hagan, pero se debe hacer presión social», afirmó.
Explicó que por el impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el Gobierno se queda con 5 pesos por litro, lo que le ha dado 300 mil millones de pesos de ingresos al año.
Si se eliminará la doble tributación a la gasolina, el precio del litro podría quedar en 13 pesos, consideró Búrquez.
La senadora del PRD, Dolores Padierna, advirtió que el esquema de fijación de precios, además de incrementarlos, propiciará un trato diferenciado en diversas regiones del País y dañará a las más pobres.
«Las regiones que cuenten con infraestructura adecuada de almacenamiento, transporte por ducto y estaciones de servicio, como es el caso de las grandes ciudades, tendrán precios menores a las que no lo tengan, que es el caso de las zonas menos desarrolladas.
«Es decir, las zonas más ricas pagarán menores precios que las más pobres», manifestó.
El coordinador de los diputados de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, manifestó que el Gobierno federal se niega a reconocer que el aumento en los combustibles no es algo le ayude al país.
«Es claro que México no se mueve en la dirección correcta y que el Gobierno federal se ha negado a escuchar, revisar y rectificar. Ni la reforma energética ni la liberalización de precios contribuyeron a mejorar la economía ni del país ni de la gente.
«Este incremento no es un hecho aislado, forma parte de una cadena de graves errores en la conducción de la política económica, como la devaluación del peso, el alza de las tasas de interés y ahora el aumento del precio de los combustibles», señaló Castañeda.

¡Participa con tu opinión!