Natalia Vitela Paredes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 23-Jun.- La política de sacrificio de animales callejeros no sólo es costosa e ineficaz, sino que también contamina el medio ambiente, aseguró Claudia Edwards, directora de programas en México de la Humane Society International.
Tan sólo en la Ciudad de México, entre 2007 y 2016 se han sacrificado a 77 mil 207 animales callejeros, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud local, obtenidos vía transparencia.
Es decir, cada año, en promedio, 8 mil perros son sacrificados.
Aunque a través de trasparencia se pidió a la Secretaría de Salud local el presupuesto que invierte para sacrificar a animales callejeros, la dependencia omitió el dato.
A precios comerciales, la esterilización, en promedio, cuesta mil 350 pesos, en tanto que la eutanasia alrededor de mil 150 pesos, lo que significa que por matar a estos animales la inversión en nueve años sería de casi 89 millones de pesos.
Esto apenas por abajo,por ejemplo, de los 112 millones de pesos que costó instalar la segunda clínica especializada en VIH en la Ciudad de México.
«La estrategia no ha sido eficaz. La tasa de reproducción es más alta que la tasa de matanza. Entonces matas a un perro, y en tanto nacen otros ocho. Esto demuestra que no ha sido en lo más mínimo útil matarlos (…) La situación no se ha tratado a profundidad», advirtió Edwards.
La también académica e investigadora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM aseguró que el intento por controlar la sobrepoblación de animales callejeros a través de la matanza no ha funcionado, pues se estima que actualmente hay 120 mil animales en la calle, aunque, agregó, no existe un censo confiable.
Precisó que lo que se requiere es la esterilización de perros y gatos no sólo callejeros, sino también de los que tienen dueño, para lo que es necesario implementar campañas educativas y de concientización entre la población.
Comparando costos entre sacrificio y esterilización, ésta última sale más cara, pero considerando que con ello se evita que una hembra tenga en promedio 25 crías a lo largo de su vida, la esterilización es más costo-efectiva.
«Una de las mejores técnicas es esterilizar, porque así no nacen más cachorros y no tienes nada que matar».
De acuerdo con el informe de transparencia, la empresa privada ASECA es la que realiza el manejo y deposición final de los cadáveres con base en la norma 033-SAG/ZOO-2014, sin embargo, ésta no regula dicha operación.
La Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial local, con base en la Ley de Protección de Animales, reporta que corresponde a la Secretaría de Salud proceder al sacrificio humanitario de animales e incinerarlos con el equipo adecuado.
No obstante, según los informes de las delegaciones Iztacalco y Magdalena Contreras, los cadáveres son enviados al relleno sanitario, y Tláhuac reporta que el destino final de los cadáveres es la Estación de Transferencia de Desechos Orgánicos e Inorgánicos Xochimilco.
«Cuando los mandan a rellenos sanitarios se contaminan los mantos freáticos, los suelos, y hay proliferación de la fauna no deseable que se alimenta de los restos de los perros. Todas las bacterias cuando el cadáver se está pudriendo van al ambiente», alertó Edwards.
La deposición de cadáveres es un problema de salud pública porque incluso la incineración contamina, por lo que lo ideal es la esterilización, aseguró Beatriz Vanda, académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.