Imelda Robles
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- En medio de la llegada de miles de haitianos a Nuevo León, Casa Indi, principal albergue para estos migrantes en el estado, advirtió ayer que la situación humanitaria empeorará ante la falta de una estrategia del Instituto Nacional de Migración (INM) y, en general, de las autoridades.
Con más de mil 400 haitianos en sus instalaciones y esperando hasta mil 200 más en los próximos 10 días, Casa Indi está llena al grado de que la calle Miguel Nieto, frente a este albergue del centro de Monterrey, luce como un improvisado campamento donde viven desde bebés hasta adultos.
José Jaime Salinas, coordinador del centro, sostuvo ayer que los haitianos no se moverán del albergue por miedo a ser detenidos y repatriados por el INM, por lo que la saturación de Casa Indi y otros lugares sólo se agravará conforme lleguen más migrantes.
Destacó que los haitianos necesitan tramitar su refugio en México para trabajar y transitar por el país, sin embargo, aseveró que la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) está rebasada y ni siquiera tienen citas.
«Esto (que estamos viviendo) es la punta del iceberg», alertó Salinas en entrevista.
«Es muy difícil que ellos intenten de nuevo cruzar (a Estados Unidos) porque ya está la declaración del señor Joe Biden: ‘Si cruzan la frontera serán deportados. Punto'».
El defensor de los migrantes urgió a que se dote de más personal a la Comar en Monterrey.
«Aceleran los papeles», demandó. ¿ O los quieren en la calle pidiendo, charoleando? ¿O los quieren en los albergues comiendo y flojeando?».
«Quieren trabajar para tener su casita, su departamentito, llevar de comer a sus familias, estar reunidos como toda familia», dijo.
Por ley, explicó, el INM no puede hacer redadas en los albergues, lo que hace que los haitianos no quieran ir ni a la tienda por miedo a ser deportados.
Casa Indi, señaló, tiene cinco abogados, quienes no se dan abasto porque cada caso lleva de dos a tres horas.
«No he escuchado a nadie que diga: ‘Voy a intentar cruzar'». «Todos quieren un papelito que diga que están tramitando (su refugio) en Comar», indicó.
«Estamos hablando de miles de personas, no me pongan (las autoridades) la excusa de que estamos en pandemia».
En los últimos días, cientos de migrantes de Haití que no pudieron cruzar a Estados Unidos en la frontera de Ciudad Acuña con Del Rio, Texas, decidieron ir a Monterrey ya que la consideran el destino más seguro en el que pueden buscar trabajo.
Las autoridades calculan que actualmente en la ciudad hay unos mil 500 haitianos distribuidos en albergues, casas de migrantes, hoteles y casas de renta en las que ya se han acomodado.