Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La huelga que estallaron este día empleados de Interjet es una muy mala señal y preludio de una quiebra de la empresa ante sus graves problemas financieros, sostuvieron expertos.

“Históricamente, por las condiciones (financieras en las que está Interjet), sería el preludio de una quiebra”, dijo Rogelio Rodríguez, experto en temas aeronáuticos.

Este viernes a las 12:48 horas, los trabajadores de la aerolínea iniciaron una huelga con el fin de preservar los bienes que tenga la empresa para poder liquidar o cobrar parte de los cuatros meses de salarios que les adeuda, así como aguinaldos, fondo de ahorro, entre otros.

El especialista resaltó que la empresa está en esta situación por sus problemas financieros y ahora le quedan pocas opciones. Una de ellas es una posible inyección de capital, que se ve cada vez menos probable, o la quiebra.

Interjet dejó de operar desde el 11 de diciembre ante sus problemas financieros. La previsión es que reinicie vuelos el próximo mes, pero esta huelga es indefinida, ya que los empleados la levantarían hasta que les paguen.

La inyección de capital por parte de algún inversionista tendría que ir acompañada de un plan de reestructura que haga atractivo apostar por Interjet y eso parece poco probable en este momento, señaló Rodríguez, ex director jurídico de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

Por eso, es sumamente complicado que la empresa reinicie operaciones el próximo mes, como estaba previsto, ya que con la huelga está en suspensión total de labores.

Rodríguez recordó que aerolíneas como Azteca y Taesa enfrentaron huelgas en medio de problemas financieros similares y no se han recuperado de ellas.

“Es grave. No es que las empresas de aviación no puedan sortear esta situación, pero en condiciones similares, ninguna empresa, en condiciones de quiebra técnica, ninguna empresa se ha levantado”, declaró.

La aerolínea está en una quiebra técnica y lo único que falta es una declaratoria real de quiebra, sostuvo Pablo Casas, director del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas (Inija).

“Técnicamente es que está quebrada, porque obviamente implica la falta de recursos y aspectos financieros. Lo que está sucediendo con Interjet es por una cuestión estrictamente financiera; si es un hecho que no tiene posibilidad de pagar salarios, menos van a tener para todo lo que implica una reactivación de la operación real”, dijo.

Ambos expertos mencionaron que, con el estallamiento de huelga, los trabajadores buscarán preservar los bienes de la empresa para eventualmente recuperar parte de lo que les adeuda con la venta de estos. Sin embargo, Interjet no cuenta con tantos activos e incluso su edificio corporativo no es de su propiedad, por lo que no se espera que puedan recuperar una cantidad elevada.

Casas consideró que el sindicato que representa a los trabajadores, la Sección 15 de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), tuvo mucha complacencia con la aerolínea para llegar al estallamiento de huelga, lo cual pudo haber permitido un desmantelamiento de la empresa por parte de inversionistas y dueños.

No obstante, los trabajadores podrían pedir que se reconozcan patrones sustitutos, lo cual implicaría que no sólo los bienes de Interjet se vean afectados, sino también los de las empresa que tengan relación con los accionistas presentes y pasados de la aerolínea, precisó Rodríguez.

“Podrían configurarse en patrones sustitutos, entonces afectar los bienes de otros empresarios anteriores, en particular de la familia Alemán (fundadora de la empresa y que perdió el control de la misma el año pasado)”, explicó.

Con esta huelga, la empresa podría atribuirles el no poder reactivar sus operaciones, pero el especialista señaló que no es así porque finalmente tomaron esta alternativa en un intento por recuperar parte de lo que les deben.