Selene Velasco
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los problemas sociales y económicos que acarrea la pandemia agudizan también la violencia y tienen entre los menores a sus principales víctimas, alertaron expertos.
El primero de noviembre pasado, dos menores mazahuas fueron asesinados y descuartizados en el Centro de la Ciudad de México; el día 11 de ese mes, policías detuvieron a dos adolescentes de 15 años con los restos de Alessandro, de 14 años.
Un día después, otro menor, de 14 años, fue detenido en la Colonia Moctezuma tras asesinar con un arma blanca a sus primos de 7 y 13 años, además de herir a una niña de 10 años y una mujer de 27.
“Esto va a seguir y la pandemia está generando una crisis económica que va a tardar en sobrellevarse. Sí hay más incentivos para la actividad delictiva, es esperable que esto aumente”, alertó Juan Salgado, investigador del World Justice Project.
Para inhibir el fenómeno, el experto urgió a distinguir entre casos en que los menores son utilizados para delinquir, de los factores sociales que los orillan a situaciones extremas.
“Como en el caso de la Colonia Moctezuma, había toda una construcción del discurso del menor que mostraba una especie de fatiga, podría ser abuso”, señaló.
José Antonio Álvarez, investigador de la UNAM y experto en política criminal, advirtió que las condiciones de inseguridad y violencia se han normalizado y se materializan en una forma de vida.
Con el deterioro económico y social por la crisis actual, dijo, hay mayor riesgo de que grupos delictivos recluten a menores.